Lo que los Nobel de Economía le dirían a Mexico
El Premio Nobel de Economía 2024 ha sido otorgado a Daron Acemoğlu, Simon Johnson y James A. Robinson “por sus contribuciones al entendimiento del papel de las instituciones en el desarrollo económico”. Este reconocimiento no sólo corona décadas de investigación ...
El Premio Nobel de Economía 2024 ha sido otorgado a Daron Acemoğlu, Simon Johnson y James A. Robinson “por sus contribuciones al entendimiento del papel de las instituciones en el desarrollo económico”. Este reconocimiento no sólo corona décadas de investigación innovadora, sino que también arroja luz sobre caminos cruciales para el desarrollo de economías emergentes como México.
El trabajo de estos tres economistas, cristalizado en obras seminales como Why Nations Fail (2012) y The Narrow Corridor (2019), de Acemoğlu y Robinson, así como 13 Bankers (2010), de Johnson, ha revolucionado nuestra comprensión de por qué algunas naciones prosperan mientras otras se estancan. Su tesis central —que las instituciones políticas y económicas son el factor determinante en el éxito o fracaso de las naciones— ofrece lecciones invaluables para países en desarrollo.
Para México, un país que ha luchado por décadas para escapar de la “trampa del ingreso medio”, las implicaciones son profundas y multifacéticas.
En primer lugar, la distinción que hacen Acemoğlu y Robinson entre instituciones “inclusivas” y “extractivas” en Why Nations Fail proporciona un marco poderoso para analizar los desafíos de México. Las instituciones inclusivas, argumentan, distribuyen el poder político y económico ampliamente, fomentando la innovación y el crecimiento sostenible. En contraste, las instituciones extractivas concentran el poder en una élite, sofocando el desarrollo a largo plazo.
México, con su historia de monopolios estatales y privados, su sistema político largamente dominado por un solo partido y sus persistentes desigualdades ha mostrado características de instituciones extractivas. La lección es clara: para lograr un crecimiento sostenible, México debe continuar y profundizar sus esfuerzos por crear instituciones más inclusivas. El concepto del “corredor estrecho” introducido en el libro homónimo de Acemoğlu y Robinson es relevante para México. Este “corredor” representa el delicado equilibrio entre un Estado fuerte y una sociedad civil vigorosa. Demasiado poder estatal conduce al autoritarismo, mientras que un Estado demasiado débil lleva al caos. México, en su lucha contra el crimen organizado y la corrupción, debe navegar este corredor estrecho, fortaleciendo las instituciones estatales sin sofocar las libertades civiles y económicas, pero también sin abdicar de sus responsabilidades como garante de la paz y la seguridad pública.
La investigación de estos laureados también destaca la importancia de los “momentos críticos” en la historia de una nación, donde pequeños cambios pueden tener efectos duraderos. Acemoğlu, Johnson y Robinson también han enfatizado el papel de la innovación tecnológica en el crecimiento económico, pero argumentan que su impacto depende crucialmente del marco institucional. Quizás una de las lecciones más importantes del trabajo de estos economistas es que el cambio institucional, aunque difícil, es posible. Sus estudios de casos históricos muestran cómo países han logrado transformar sus instituciones para mejor. Para México, esto ofrece esperanza, pero también un llamado a la acción.
En conclusión, el Premio Nobel de Economía 2024 no sólo reconoce contribuciones académicas sobresalientes, sino que también ilumina el camino hacia el desarrollo para economías emergentes como México. El mensaje central es que las instituciones importan, y mucho. Para México el desafío es claro: construir instituciones más inclusivas, navegar el “corredor estrecho” entre Estado y sociedad, abordar legados históricos y aprovechar momentos críticos para el cambio positivo.
El trabajo de Acemoğlu, Johnson y Robinson nos recuerda que no hay destinos predeterminados en economía. Con las instituciones correctas, respaldadas por voluntad política y participación ciudadana, México tiene el potencial de escribir un nuevo capítulo en su historia económica. El Premio Nobel de este año es un reconocimiento a la importancia de las instituciones para crear realidades mucho más incluyentes y prósperas, pero advierten que esto es posible sólo a través de la inversión en instituciones abiertas, transparentes y, sobre todo, democráticas.
