Delirios electorales

Delirios inquisitoriales. Una alianza inconcebible para cualquier grupo político de izquierda. Andrés Manuel López Obrador y el Partido Encuentro Social. Y como el escándalo por ello fue claro y un tanto ensordecedor, un día después anunció quiénes serían parte de ...

Delirios inquisitoriales. Una alianza inconcebible para cualquier grupo político de izquierda. Andrés Manuel López Obrador y el Partido Encuentro Social. Y como el escándalo por ello fue claro y un tanto ensordecedor, un día después anunció quiénes serían parte de su equipo de trabajo en caso de ganar la elección. Decidió rodearse, en su mayoría, de académicos para que sean los ejecutores de los planes de gobierno del proyecto presentado hace ya casi un mes. Y no podemos negar que la selección de los nombres es buena, pero les carga desde hoy un peso que no debería ser para ellos. AMLO, se pasó al delirio con la construcción de una alianza de derecha, no sólo por el PES, sino por la idea que él mismo defiende. Es guadalupano y juarista, asegura. Qué gran contradicción. Y para seguir esa línea, ayer defendió su coalición, porque confía en que ésta vale para vencer al enemigo: “Tenemos que buscar alianzas, por eso se aprobó la alianza con el PT y con Encuentro Social. Estamos unidos para enfrentar a la mafia del poder...”. Ayer aclaró que Morena será un partido respetuoso de la diversidad sexual, ¿qué dirán sus aliados? Y como la alianza no es el único delirio con el que inició su campaña, también está el programa de becas para los jóvenes ninis. Serían tres mil 600 pesos al mes lo que recibiría cada uno de los más de dos millones 300 mil jóvenes que no estudian ni trabajan, en lo que se capacitan para desempeñar algún oficio. Ello implicaría un gasto de ocho mil 280 millones de pesos mensuales; o sea, casi cien mil millones de pesos al año. ¿De dónde saldrá ese dinero, si ya prometió no más impuestos?

Delirios populistas. Y por el mismo camino está Ricardo Anaya, quien, desde antes de renunciar al PAN para irse por la candidatura del Frente, anunció que su principal propuesta sería una renta universal: “De que todo mundo, por el hecho de ser mexicano, tenga acceso a un mínimo vital que le permita vivir acorde a su dignidad (...) la revolución del siglo XXI tiene que ser la revolución de la igualdad y la revolución del impulso al emprendedurismo...”, así, los mexicanos recibiríamos una lanita, nada más porque sí. Populismo vil, sin otro fin que el electorero. Si la propuesta de AMLO para los ninis costaría una millonada cada mes, ¿cuántos presupuestos de secretarías nos costaría la renta universal de Anaya? ¿Cuántos programas sociales verdaderamente necesarios y útiles se tendrían que sacrificar? ¿Cuánto tendrían que reducir al presupuesto a dependencias de por sí castigadas? En el proyecto de poco menos de 45 páginas que el Frente publicó no se explica en ningún momento cómo carajo le haría un muy hipotético presidente Anaya para hacer ésta, una propuesta que invite siquiera a su discusión.

Delirios militarizados. “Para la Oficina es lamentable que la #LeydeSeguridadInterior haya sido aprobada. Realmente sentimos que no es un paso positivo...”, expresó Elizabeth Throssell, vocera de la oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. La ley que da atribuciones a las Fuerzas Armadas para que su presencia en las calles sea permanente, ahora sólo espera por su promulgación en la oficina de Enrique Peña Nieto. A pesar de las tantísimas voces, dentro y fuera del país, de académicos y activistas conocedores de temas de derechos humanos y Estado de derecho, la ley se aprobó. José Antonio Meade, el precandidato del PRI, expresó que es un paso adelante. También advirtió que la alianza que el tricolor firmó con el Partido Nueva Alianza no tiene nada que ver con la coincidente prisión domiciliaria que le otorgaron a Elba Esther Gordillo. Por si fuera poco, a esto se le sumó lo que aprobaron los diputados priistas, además de la Ley de Seguridad Interior: las modificaciones al artículo 1916 del Código Civil, que es un apartado en el que se agregó a los medios electrónicos como parte de las vías en las que se puede ocasionar daño moral, descrédito o perjuicio, con la difusión de información cierta o falsa. Una modificación que sólo suma canales, más no resta ambigüedad, porque, como sucede siempre con las leyes de nuestro país, todo es cosa de cómo lo entienda quien se encargue de aplicar la ley. Como si el candidato del PRI necesitara este tipo de legislaciones tan nocivas y claramente restrictivas de la libertad de expresión. Puro echarle leña al fuego.

Fue el segundo día de precampaña y así de delirantes se han puesto las propuestas. Y eso que no hemos mencionado la cantidad de spots que tendremos que soportar...

Temas: