Oportunidad histórica

El escándalo ocasionado por actos de corrupción, presuntamente cometidos y tolerados por Guadalupe Taddei en el INE, dan a la administración federal la posibilidad de dar el primer paso en el camino que la conduzca a convertirse en el gobierno que necesita México. Que combata realmente, no en discursos, una de las peores calamidades que daña al país. La corrupción gubernamental. 

Andrés Manuel López Obraor, durante su campaña electoral, fue acérrimo crítico de la corrupción atribuida al expresidente Enrique Peña Nieto: la Casa Blanca, Odebrecht y la Estafa Maestra. Se comprometió a eliminarla, en caso de obtener la Presidencia de la República. La obtuvo, pero en vez de erradicarla la incrementó y extendió a muchas áreas del gobierno federal.

Los multimillonarios contratos de obras públicas y adquisiciones se dejaron de licitar para asignarlos a propósito a proveedores predilectos de los adjudicantes. El diezmo que produjeron obras faraonicas a los adjudicantes es incalculable.

Para acabar con estas corruptelas las actuales autoridades tiene obligadamente que proceder penalmente contra los adjudicantes de estos contratos y encarcelarlos. Eso significa romper con el gobierno anterior del que forman parte. ¿Tendrán capacidad para hacerlo?

RAÚL ESPEJEL PÉREZ

CIUDAD DE MÉXICO