Una explicación que Banxico debe darnos

Banxico argumentó en 2016 que un incremento del salario mínimo sería inflacionario y causaría un aumento 
en el resto de los salarios (efecto faro). Lo cierto 
es que el salario mínimo aumentó en 2017 y nada 
de lo predicho por Banxico sucedió. El desempleo 
y la informalidad están en mínimos, y el resto de los salarios bajó. Para ser creíble, Banxico no puede operar 
con estudios basados en supuestos ideológicos de la economía ortodoxa.

Mucho nos beneficiaríamos de saber qué motivó a Banxico a realizar un estudio de tan baja calidad, el que en junio de 2016 tituló Salario Mínimo e Inflación.

Basado en una bibliografía de siete documentos, y siendo ninguno de estos más nuevo que 2011, Banxico presentó un “estudio” que predecía consecuencias catastróficas para la inflación y el poder adquisitivo de los trabajadores, en caso de que el salario mínimo general aumentara. Lo hacía con supuestos que olvidaban considerar asuntos críticos como la UMA.

En cuanto a la inflación, el estudio predecía erróneamente que, si el salario mínimo general llegaba a aumentar lo suficiente como para satisfacer las necesidades alimentarias y no alimentarias del trabajador, “el nivel de precios dos años después del aumento sería 3.7 por ciento más alto del que se tendría en ausencia de este aumento”. Banxico estimó además que la inflación sería 1.37 veces superior al incremento nominal del salario mínimo. Si tal hubiera sido el caso, la inflación de 2017 sería del 13%. No lo es. La inflación actualmente es del 5.82%, y los especialistas del sector privado (consultados por el mismo Banxico) esperan que no llegue más allá del 5.9% en lo que resta del año.

En cuanto al efecto faro (aumento del resto de los salarios como consecuencia de aumentos en el mínimo), el estudio predecía erróneamente que un aumento de 1% en el salario mínimo, ocasionaría un incremento de 0.85% en el salario base de cotización promedio. Ello no sucedió. Banxico mismo, en su primer reporte trimestral de 2017, publicado esta semana, dice que no parecen “percibirse presiones sobre los salarios, toda vez que las remuneraciones medias reales se han reducido”. Banxico explica cómo el salario de los trabajadores promedio del IMSS es de hecho menor en términos reales de lo que era en 2016.

En cuanto a los mercados laborales, el estudio argumentaba que “las empresas podrían informalizar a sus trabajadores” (sic). La realidad es que el mismo Banxico, en su reporte trimestral, acaba de probar que “la tasa de informalidad laboral siguió ubicándose en los niveles más bajos de los últimos doce años”.  Este efecto hipotético no se cumplió tampoco.

Los errores fueron tantos que cuesta trabajo creer que el estudio haya sido hecho por Banxico. Citaron un estudio Kaplan de 2006 (coautoría con Pérez-Arceon), donde el investigador concluía que existiría “un efecto positivo del salario mínimo sobre el resto de los ingresos laborales” (efecto faro). Sin mencionar que, desde 2015, ya Kaplan se había posicionado públicamente a favor de un aumento del salario mínimo.

Lo más cruel de todo es que este estudio, con supuestos tan desatinados, se convirtió en referencia para las discusiones salariales de todo 2016. Los detractores del aumento salarial se dieron un festín citando un estudio hecho por una institución de tan reconocido prestigio como Banxico. Foro tras foro se citaba dicho estudio. No sabemos cuánto este estudio impactó en la toma de decisiones de la Conasami, pero seguro lo hizo, sumergiendo en una situación de pobreza a miles de trabajadores que ganan el mínimo.

En su último informe trimestral, Banxico es claro en decir que “la Junta de Gobierno seguirá muy de cerca la evolución de todos los determinantes de la inflación”. Si es así, me parece que una de las explicaciones más relevantes que deben darse es cómo mejorar los supuestos con los que trabaja Banxico, evitando que éstos sean filtrados simplemente por su cercanía a la ortodoxia económica.

Banxico debe ser mucho más ambicioso en su estudio del salario mínimo y explorar con más y mejores herramientas las razones por las que sus predicciones fueron tan desafortunadas. El salario mínimo y sus impactos deben evaluarse con agnosticismo, no sabiendo en adelantado la respuesta (basados en Eco101 y los Chicago Boys).

Twitter: @Viri_Rios

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