La imagen del naco

Yo soy naco, tú eres naco, él es naco… tal vez nadie, tal vez todos, probablemente unos más que otros, seguro nadie se considera como tal, pero eso sí, todos tenemos un nacoque señalar.

UN NACO PARA OTRO…

No soy elitista ni separatista o discriminador, tampoco racista o intolerante, pero de que el naco existe, existe, así que discúlpenme, pero su imagen tengo que analizarla. Si hay una imagen difícil de definir, es la del naco, un sujeto de cualquier condición cuyo comportamiento le permite ser identificado como tal, aunque jamás lo reconozca. De hecho, los nacos ni siquiera se dan cuenta que lo son, porque nacieron en un medio ambiente naco, fueron educados como tales y rodeados de seres similares, por lo tanto, desconocen otra forma de ser; dato curioso del naco es que cada uno puede señalar a su vez a otros nacos, de tal manera que siempre habrá alguien más naco que cualquier otro naco que lo haya clasificado como tal. Tal vez yo podría ser un naco y no lo sabría, ¿cómo?

¿QUÉ ES UN NACO?

En un esfuerzo de síntesis diré que naco es todo aquel individuo que carece de clase, y ya puestos en el complicado análisis, podemos deducir que el naco es alguien que tiene una desviación de comportamiento marcado por la vulgaridad, la ignorancia voluntaria y la mala educación. Pura subjetividad, así es la imagen. La posición del naco no tiene que ver con el dinero que se posea, de hecho, se dan muchos casos de ricos que son muy nacos y otros de gente que, sin poseer tantos recursos, tienen clase y se comportan de manera más educada y digna.

CONDUCTA NACA…

Hablar de pautas de comportamiento nacas es mucho más fácil que tratar de definirlos. Desde el punto de vista de la imagen pública clasificaremos los estímulos nacos desde el enfoque de dos imágenes subordinadas a la gran imagen personal, estoy hablando de la imagen física y de los protocolos, es decir, la apariencia y el comportamiento público. El naco se vestirá sin clase aunque le haya costado caro, bastará con verlos vestir de pants o tipo “confort” para ir a los restaurantes, cines y cuanto lugar de esparcimiento haya. Los nacos ricos irán a surtirse a las boutiques de marca y comprarán las prendas que más lo ostenten, entre más caras mejor, para que los demás puedan darse cuenta de que tienen mucho dinero. Los nacos sin recursos irán a los tianguis y comprarán las mismas marcas, pero piratas, así podrán presumir que sus prendas son iguales a las que usan los ricos, pero consiguiéndolas de manera más inteligente —según ellos—, por eso no es difícil deducir que la piratería en México jamás desaparecerá.

ETIQUETA NACA…

En cuanto a sus protocolos, cuando los nacos salen de vacaciones llevan una o varias maletotas, no se les olvida empacar el condimento de su comida y cantan México lindo y querido a la menor provocación. La naca carga con la plancha, una megasecadora y el botezote de champú. No saben nadar y cuando por fin uno que otro lo hace, éstos se mueven como si les estuvieran dando toques eléctricos. Cuando se enfiesta, el naco deja mucha basura, demuestra que sabe bailar, grita, corre, se toca mutuamente en exceso, se emborracha fácil, se ofende y canta la bronca todavía más fácil y después… llora, quién sabe de qué, pero llora con gran sentimiento. Los nacos van a los restaurantes, pero no saben comer, dicen “provechito”, le quitan el pan al vecino de la derecha, meten su cuchara chupada en la salsera del centro, usan el dedo como palillo y se suenan en la mesa; en los elevadores se meten primero (y hasta mojados) y así podría seguirle interminablemente, hay material de sobra, pero el espacio se me agotó. Es un hecho que el naco existe, aunque nadie lo sea, así que mejor revisemos nuestra apariencia y conducta social, por si las dudas, no vaya a ser el naco.

Twitter: @victor_gordoa

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