Un día más
En 2025 se conmemoran siete siglos de la fundación de MéxicoTenochtitlan. Hoy se completan dos siglos y 15 años desde que inició la independencia de este país. También este año, la inacabada obra El proceso, de Franz Kafka, cumple 100 años de haber sido publicada, y ...
En 2025 se conmemoran siete siglos de la fundación de México-Tenochtitlan. Hoy se completan dos siglos y 15 años desde que inició la independencia de este país. También este año, la inacabada obra El proceso, de Franz Kafka, cumple 100 años de haber sido publicada, y el que escribe (igualmente inacabado), alcanzó medio siglo de vida, hace un par de días. Aunque cualquier fecha debería ser igual de buena para reflexionar sobre nuestra temporalidad, parecemos sentirnos más inclinados a hacerlo cada década. Seguramente es una consecuencia inconsciente de la costumbre de usar un sistema numérico base 10, pero, sin importar la explicación psicológica que se dé, certifico que “llegar al quinto piso” espolea en cualquiera el deseo de calcular la altura del edificio.
Poniéndonos en perspectiva, nuestra especie ha alcanzado una longevidad aceptable. La mayor longevidad la encontramos entre las especies acuáticas: las medusas, primero, porque hay algunas potencialmente inmortales; siguen las esponjas marinas, que viven hasta 10 mil años; algunas almejas, 500 años; el tiburón de Groenlandia, hasta 400 años; la ballena boreal, más de 200 años; y las tortugas gigantes, que viven entre 150 y 190 años. Inmediatamente después de los acuáticos, los seres humanos nos desempeñamos bastante bien en el ranking. Gracias a la francesa Jeanne Louise Calment, quien alcanzó la máxima longevidad humana documentada con 122 años, somos la especie mamífera terrestre más longeva registrada. Esto en cuanto a los máximos. Considerando el promedio, la esperanza de vida mundial de un recién nacido en 1900 era de 32 años. Según varios estudios basados en datos de la ONU, actualmente es de 73 años. Dicha esperanza varía según la región. Divididos en continentes, la mayor esperanza la tienen los habitantes de Oceanía, 81 años; le siguen Europa, 80; América, 77; Asia, 73; y, en último lugar, África, con 64 años. La variabilidad también se muestra a nivel geopolítico por países. Según el último informe de Visual Capitalist, las mayores esperanzas de vida promedio se registran en Mónaco, con 87 años; San Marino y Hong Kong con 86. Las menores en Sudán del Sur, 58; Chad y Nigeria, ambos con 55 años. México se encuentra en la posición 123 de 238 países, con una esperanza de vida de 76 años promedio; 79 si se es mujer, 73 si se es hombre. Y, de acuerdo con la encuesta de Resultados de Salud de Medicare, la esperanza para ambos sexos puede incrementarse estando casados, 2.2 años más para los hombres y 1.5 años más para las mujeres casadas sobre las solteras.
Una vez teniendo estas estadísticas, se reflexiona y se concluye que son perfectamente inútiles, por la excelente razón de que una vida feliz no se mide por su longitud en el tiempo. De hecho, como escribió Erich Fromm, el valor de la vida no puede medirse en absoluto: “¿Quién puede decir si un momento feliz de amor, o la alegría de respirar o pasear en una mañana brillante y aspirar el aire fresco no vale por todos los sufrimientos y el esfuerzo que la vida supone?”.
UN DÍA MENOS
Hokusai decía: “Desde la edad de seis años tuve la manía de dibujar. Al tiempo de haber alcanzado los 50 años, había publicado una infinidad de dibujos; pero todo lo que he producido antes de los 60 no vale la pena de ser tomado en cuenta. A los 73, aprendí un poco. Cuando tenga ochenta, habré hecho mayor progreso; a los 90 penetraré en el misterio de las cosas; a los 100 habré alcanzado una etapa maravillosa; y cuando tenga 110, todo lo que haga estará vivo”.
