Sincromisticismo
El meteorólogo Edward Norton Lorenz fue quien propuso por primera vez el conocido “efecto mariposa”, basado en el principio de que todo y todos estamos interrelacionados de manera involuntaria y general, sólo que dichas conexiones llegan a ser tan remotas que, en vez ...
El meteorólogo Edward Norton Lorenz fue quien propuso por primera vez el conocido “efecto mariposa”, basado en el principio de que todo y todos estamos interrelacionados de manera involuntaria y general, sólo que dichas conexiones llegan a ser tan remotas que, en vez de percibir la relación causa efecto, normalmente interpretamos los hechos como un caos azaroso. Eso es lo que conocemos como “la teoría del caos”. El sincromisticismo comparte el mismo principio. Su nombre nace de combinar la noción de “sincronicidad”, propuesta por el fundador de la psicología analítica, Carl Jung, con la idea de que el universo está conectado por coincidencias significativas, es decir, que siempre es posible encontrar alguna relación entre fenómenos aparentemente no enlazados y un significado, que normalmente no es evidente. Quise comprobar la hipótesis de esta corriente, para lo que elegí dos sucesos actuales: ¿sería posible enlazar la guerra entre Israel y Hamás con la destrucción de Acapulco? Veamos: hasta el domingo pasado, Israel nunca había admitido poseer armas nucleares. Lo que sucedió fue que al ministro de Patrimonio israelí, Amichai Eliyahu, se le preguntó si el uso de una especie de bomba nuclear en toda la franja de Gaza podría ser una solución para su país, a lo que respondió que, ciertamente, cuentan con esa opción. Inmediatamente fue desautorizado y suspendido por la oficina de Netanyahu, pero su declaración confirmó la sospecha de la Nuclear Threat Iniciative (NTI). Esta organización ha venido considerando a Israel como uno de los países con armas nucleares (90) no reconocidos oficialmente en el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT), junto con Pakistán (165), India (156) y Corea del Norte (45). Los países reconocidos, en orden según la cantidad estimada de cabezas nucleares que poseen, son: Rusia (6,255), EU (5,550), China (350), Francia (290) y Reino Unido (225), según el informe 2021 del Centro de Investigación de Estocolmo para la Paz. La dificultad estriba en que, fuera del NPT, la única manera de estar seguros de que un país posee este tipo de armas es detectarlas cuando realizan las pruebas nucleares indispensables. Hasta ahora, sólo se tenía la sospecha de que Israel había efectuado una en 1979. Desde la primera, el 16 de julio de 1945, en el planeta se han realizado cerca de 2,412 pruebas nucleares, ¡una barbaridad!, y 67 de ellas las hizo EU en el Atolón Bikini, tras reubicar a la población de pescadores. Dichas detonaciones dejaron suficiente bismuto, americio y plutonio-239 radiactivos, los cuales tardan 24 mil años en desaparecer, como para rellenar un cráter (hecho por otra bomba) de 73 mil metros cúbicos que fue “sellado” con un domo de centenares de bloques de concreto, hoy conocido como Runit Dome. El problema es que esos residuos radiactivos llevan años filtrándose al mar por el subsuelo. Científicos y grupos ecologistas acumulan una década avisando que el vertido de esos desechos en las aguas del Pacífico podría generar cataclismos meteorológicos sin precedentes.
El miércoles 25 de octubre del presente ocurrió algo que nunca había pasado y que conmocionó a los expertos: una tormenta tropical en el Pacífico se transformó en un huracán categoría 5 en menos de 12 horas, Otis, el huracán más fuerte en la historia del Pacífico Oriental que haya tocado tierra. Parece ser que sí se pueden encontrar conexiones entre sucesos remotos. Y si esto tiene algún significado, tiene que ser que la violencia nos acaba convirtiendo en víctimas a todos.
MISTICISMO
El 28 de marzo de 2023 fue descubierto el asteroide 2023-FW-13. Misteriosamente, el periódico Jerusalem Post publicó que su diámetro es equivalente a 18 ornitorrincos macho alineados.
