Recular

Este verbo, que se integró al español a partir del francés importado reculer, aludiendo a lo que eufemísticamente se designa como derrier del mismo francés derrière, o sea “detrás” y por extensión, trasero, significa: dar marcha atrás, ya sea en un acto, en ...

Este verbo, que se integró al español a partir del francés importado reculer, aludiendo a lo que eufemísticamente se designa como derrier (del mismo francés derrière, o sea “detrás” y por extensión, trasero), significa: dar marcha atrás, ya sea en un acto, en una decisión, en un argumento u opinión. Recientemente hemos visto algunos ejemplos, como el del embajador Ken Salazar, quien, tal como denunciara nuestra Presidenta, en abril se prodigaba en elogios por la cooperación binacional entre México y Estados Unidos en materia de seguridad, pero que la semana pasada declaró que “el presidente anterior no quiso recibir el apoyo de Estados Unidos para ayudar con la inseguridad”. La duda fingida es por qué no lo habrá dicho cuando era oportuno y, en cambio, esperó hasta ahora para recular. Otro ciar (sinónimo de recular) digno de destacar es el de la diputada Citlali Téllez, quien, tras ser criticada por trasladarse en Chilpancingo, la cuarta ciudad más insegura del país, en un automóvil valuado en 2.2 millones de pesos, en vez de suscribir “el tema de la austeridad en todos sus sentidos”, en palabras del coordinador parlamentario de su mismo partido político en Guerrero, publicó un video intentando exculparse, en el que ofreció un argumento que hace arquear la ceja a cualquiera: “No gozo de ningún privilegio –dijo–. Para ir al Congreso es mi amigo el del Tesla el que me lleva y me trae”. Algo semejante le pasó al diputado Ricardo Monreal, cuando se reveló que utilizaba helicóptero para algunos de sus traslados, a lo que respondió: “lo hago con frecuencia, no soy hipócrita, me van a ver seguido”, para posteriormente cejar (otro sinónimo), diciendo “intentaré que no se repita”, después de que la Presidenta declarara que los funcionarios públicos deben ser un ejemplo para la sociedad y les recordara el lema insignia de su movimiento: “no debe haber gobierno rico con pueblo pobre”. Pero de todas las retractaciones recientes, la que es tan asombrosa como elogiable es la de la SHCP en relación con la reducción que planteaba el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) en el presupuesto de la UNAM y el IPN. En el PPEF entregado el viernes se preveía un recorte presupuestal de 5.3 mil millones de pesos y 2.1, respectivamente, lo cual significaba disminuir o anular al menos 110 mil becas para estudiantes y afectar la atención de 373 mil más, de acuerdo con publicaciones hechas por la propia UNAM. Dos horas después de la presión registrada en redes sociales, y seguramente con la intervención de Claudia Sheinbaum (licenciada, maestra y doctora de la UNAM), la Subsecretaría de Egresos lanzó un comunicado en el que informó que se trataba de un “lamentable error”, y que se harían los ajustes necesarios para que ambas instituciones reciban un aumento respecto al año anterior de 3.5%, lo cual equivale a la inflación proyectada para 2025 por la misma secretaría, con lo que se cumpliría el compromiso de la Presidenta de aumentar el presupuesto de las instituciones educativas autónomas en al menos el valor de la inflación. Hay que reconocer que, saber recular implica escuchar la crítica, aceptar que se comenten errores y reaccionar en consecuencia. Todas ellas virtudes, sobre todo en un gobierno.

  • ECONORRINCO

La SHCP cree que en 2025 nuestro PIB crecerá entre 2% y 3%, pero los analistas privados estiman que será de 0.5%; el FMI, 1.3%; el Banco Mundial,1.5%; y Banxico 1.2%. La secretaría también prevé el tipo de cambio para 2025 en 18.5 pesos por dólar, pero cabe recordar que el máximo histórico se ubicó arriba de 25 dólares, precisamente durante el primer mandato de Trump.

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