Pagar el pato
Se redujo la pobreza multidimensional. Para entender bien qué significa esto, hay que comenzar por aclarar lo de la multidimensionalidad
Incuestionablemente, un logro de la actual administración y motivo de alegría para todos los mexicanos es lo que señala el más reciente informe del Coneval: se redujo la pobreza multidimensional en México de 2018 (41.9%) a 2022 (39.6%). Para entender bien qué significa esto, hay que comenzar por aclarar lo de la multidimensionalidad. México fue el primer país del mundo en considerar que la pobreza comprende más dimensiones que la sola carencia de ingresos. En consecuencia, el Coneval elaboró una metodología que contempla seis dimensiones: educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos y alimentación. Sin embargo, esto no significa que estemos mejor en todos estos rubros. Pasada la alegría inicial, analizamos las cifras con cuidado y descubrimos que, de hecho, algunas dimensiones empeoraron. Entre las que mejoraron está el ingreso de los hogares por trabajo y, por supuesto, las transferencias, las cuales incluyen remesas, jubilaciones y pensiones, becas y programas sociales. Quitando las remesas, que son ingresos generados en el extranjero, la pobreza multidimensional se redujo, sobre todo, gracias a las entregas directas de recursos públicos, lo cual no tendría nada de malo si el tamaño actual de nuestra economía no fuera prácticamente el mismo que a principios de 2019. Dicho de otro modo, la disminución de la pobreza se ha logrado repartiendo dinero durante cuatro años, los mismos en que nuestra economía estuvo prácticamente estancada. Haciendo la comparación con un hogar sería como si, manteniendo un flujo corriente, no generáramos más ingresos, pero sí aumentáramos las donaciones que hacemos para abatir la pobreza en nuestro entorno, lo que significaría que necesariamente lo hicimos gastándonos los ahorros familiares o sacrificando otros rubros de bienestar, veamos cuáles pudieron ser. De las seis dimensiones que contempla la metodología, dos carencias sociales empeoraron: el rezago educativo (pasó de 19% a 19.4%) y el acceso a servicios de salud (pasó de 16.2% a 39.1%, el peor retroceso en décadas). Dicho sin ambages, para que 5.1 millones de personas tengan más seguridad alimentaria, 30.3 millones de personas han dejado de tener acceso a la salud. Inquieta pensar que con una ideología menos dogmática quizá se habría conseguido bajar la pobreza multidimensional sin tener que sacrificar educación ni salud.
- EL PACTO
Según la Biblia Castellana de Casiodoro de Reina, la expresión “pagar el pato” se originó porque el pueblo hebreo solía decir que su fe se mantenía gracias a que tenían un pacto con Dios, a lo que sus detractores respondían con la amenaza de que algún día “pagarían el pacto” en la forma de impuestos o con daños a sus propiedades. Con el tiempo se dio la síncopa de pacto a pato y la frase hizo referencia a cualquier acuerdo entre dos partes que implica que un tercero sufra las consecuencias negativas. Aplicada al tema que nos ocupa, esos terceros serán, por una parte, las generaciones futuras que tendrán que pagar la factura del reparto de dinero hoy, si nuestra economía no crece en proporción; y, por otro, las personas en pobreza extrema, que son aquellas que tienen tres o más carencias de las seis dimensiones del indicador y que, por definición, simplemente no se pueden permitir tener una vida sana, porque el porcentaje de personas en este nivel de pobreza no ha bajado de 2018 (7%) a 2022 (7.1%).
- EL PAGO
En abril de este año, un joven de 26 años fue acusado de extraer un ornitorrinco de su hábitat en Queensland. En Australia, la multa por secuestro de ornitorrinco alcanza el equivalente a 500 mil pesos.
