Ornitorrinco
ORNITORRINCOEs el animal simbólico australiano.AUSENTEDurante las movilizaciones del 26 de febrero y del 8M en el Zócalo capitalino hubo una gran ausente. En ambas concentraciones, mexicanas y mexicanos echamos de menos a nuestra bandera. El sábado pasado, sin ...
ORNITORRINCO
Es el animal simbólico australiano.
AUSENTE
Durante las movilizaciones del 26 de febrero y del 8M en el Zócalo capitalino hubo una gran ausente. En ambas concentraciones, mexicanas y mexicanos echamos de menos a nuestra bandera. El sábado pasado, sin embargo, volvió a ondear en lo alto del asta. La pudimos ver en las fotos y videos que nuestro Presidente y los principales integrantes de su partido publicaron en sus redes sociales, incluyendo, deliberadamente, el pabellón mexicano y al propio Presidente en la misma toma. Entre los simpatizantes del oficialismo hubo quien incluso publicó en Twitter frases como ésta: “Y por cierto, nosotros SI tuvimos BANDERA en nuestra concentración u celebración (sic)". Alguien decidió que el lábaro patrio no presidiera las manifestaciones en favor de la democracia ni las reivindicaciones de igualdad real entre hombres y mujeres y protestas contra la violencia de género, pero sí la conmemoración del 85 aniversario de la Expropiación Petrolera. Esta discrecional exposición amerita ser aclarada. Y no parece factible aducir que el criterio sea de seguridad, porque, de hecho, precisamente en la marcha en la que sí se izó fue en la que golpearon e incendiaron a una mujer de cartón, a metros de la bandera.
LA FORMA
De acuerdo con un documento publicado por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, nuestra bandera cuenta la configuración de nuestra identidad actual a través de tres etapas: “La primera de ellas es la prehispánica, derivada de la mitología olmeca, maya y mexica, cuyo símbolo mítico fundacional (el águila parada sobre un nopal) se convirtió en insignia universal del Estado mexica y, a la postre, en el escudo nacional mexicano. La segunda, la española, religiosa y colonial, representada por las ramas de encino y laurel, y la última, la franco-inglesa del liberalismo ilustrado, reflejada en sus colores verde, blanco y rojo". Haciendo un repaso histórico, se percibe un común denominador: el diseño de 1821 representaba los principios del acuerdo del Plan de Iguala, “religión, independencia, unión", en sus tres colores: blanco, verde y rojo. En aquel entonces, el rojo significaba la unión de diferentes grupos étnicos y de clase. Iturbide ordenó, después, que el orden de los colores cambiara al que conservamos hasta ahora y, a mediados del siglo XIX, con Benito Juárez, se cambió el significado de los colores: el verde, la esperanza; el blanco pasó a simbolizar la unidad, y el rojo, la sangre de los héroes. El significado constante de nuestra bandera ha sido el principio de unidad.
EL FONDO
Desde muy jóvenes se nos enseña a identificarnos con ella y a venerarla como el símbolo de unión de todos los mexicanos. Rendir honores a la bandera se complementa con historias como la del capitán Margarito Zuazo, quien se envolvió en ella antes de morir por las bayonetas estadunidenses o la leyenda (carente de sustento histórico, según Francisco Martín Moreno) del cadete Juan Escutia. Un gobierno que la ice o arríe a capricho cabría en la definición de populismo de Jan-Werner Müller, quien sostiene que, “además de ser antielitistas, los populistas son siempre antipluralistas; aseguran que ellos, y sólo ellos, representan al pueblo". Por todo esto, tratar de dividir a un pueblo usando como medio su propio símbolo de unión es y será un error, además de peligroso (como aprendió a la mala Antonio Díaz Soto y Gama).
LOS ANIMALES
Más representativos de México son: el águila real, el ajolote, el ocelote, el xoloitzcuintle, el lobo mexicano y el chapulín.
