La posverdad

La posverdad se distingue de la mentira en que no es simplemente una manifestación directamente contraria a la verdad, sino la distorsión de la verdad, apelando, sobre todo, a emociones o creencias personales, con el objeto de manipular a la opinión pública. Lo ...

La posverdad se distingue de la mentira en que no es simplemente una manifestación directamente contraria a la verdad, sino la distorsión de la verdad, apelando, sobre todo, a emociones o creencias personales, con el objeto de manipular a la opinión pública. Lo sorprendente es que, como explica Ralph Keyes en su libro The Post-Truth Era, la gente llega a aceptar como verdadero lo que, en el fondo, sabe que es mentira, sólo porque lo cree la mayoría o porque es más placentero que reconocer la dura realidad. Es lo que el psicólogo David Perkins llamó la make-sense epistemology, la cual predice que admitiremos como verdadero lo que nos sea más fácil de comprender, dado que nos genera una sensación agradable y que, además, esa misma comodidad intelectual nos hará dejar de considerar las alternativas, más complejas, en donde podría ser que se encontrara la verdadera realidad. Sin embargo, algunas veces la realidad se alcanza a revelar, como en el caso de los jóvenes estudiantes de medicina ultimados en Celaya, de quienes dijo el Presidente que habían sido asesinados por ir a comprar drogas a un territorio que pertenecía a otra banda. La Fiscalía de Celaya aclaró que, de acuerdo con las investigaciones que ellos están conduciendo, los jóvenes fueron secuestrados por un grupo armado mientras se divertían en un balneario y aún desconocen el motivo por el cual los privaron de la vida. Otras veces, descubrir la verdad requiere hacer el incómodo esfuerzo de investigar más, como en el caso de la prueba PISA, que a tantos ha incomodado por la posición antepenúltima de México en la clasificación general de países de la OCDE. Dicha prueba, aplicada a estudiantes de 15 años, dejar ver que, en nuestro país, la comprensión lectora ha venido descendiendo consistentemente desde 2009, en matemáticas sólo salimos por arriba de Colombia y tenemos el peor puntaje en ciencias de todos los países de la OCDE. Ante estos resultados, el Presidente alegó: “Nosotros ni los tomamos en cuenta porque todos esos parámetros se crearon en la época del predominio neoliberal”. Y con su declaración se nos va la oportunidad de corregir que dos de cada tres estudiantes mexicanos no sean capaces de representar matemáticamente cómo dividir proporcionalmente el pago de la cuenta en un restaurante; significa seguir ignorando que en México leemos sólo 5.5 horas a la semana y que alcanzamos apenas una media de 3.9 libros al año leídos por persona, mientras que en la India dedican 10.7 horas semanales a la lectura y en España leen 12.9 libros per cápita al año, en promedio, según la agencia NOP World y la UNESCO. Sobre todo, impide reconocer que en México prácticamente no se hallaron estudiantes con desempeño destacado en ciencias. Sólo ignorando deliberadamente estos resultados se comprende que la Nueva Escuela Mexicana haya considerado adecuado incluir, en el libro de Múltiples Lenguajes de primer grado, el cuento cucapá llamado: El origen de los montes, en el que se sitúa la creación del río Colorado y los mares a partir de lo que traducen primero, apropiadamente, como los testículos gigantes de un monstruo y a los que después se refieren gratuitamente como “huevos”. Ideal para lectores de 5 a 6 años del país que se ubica 61 puntos por debajo del promedio de la OCDE en comprensión lectora.

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CRIPTORQUIDIA

A diferencia de otros mamíferos, el ornitorrinco tiene testículos internos. Investigadores de la Escuela de Medicina en la Stanford University, en California, creen que en dos genes del animal podría estar la respuesta a por qué el 30% de niños prematuros presenta este trastorno.

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