Guatepeor
“Sé que su intención es buena. Pero ya tengo lo que usted me quiere dar… Me quiere dar el derecho a ser un hombre. Ese derecho lo adquirí al nacer. Usted, si es más fuerte, me puede impedir vivirlo, pero jamás me podrá dar algo que me pertenece”. Con estas ...
“Sé que su intención es buena. Pero ya tengo lo que usted me quiere dar… Me quiere dar el derecho a ser un hombre. Ese derecho lo adquirí al nacer. Usted, si es más fuerte, me puede impedir vivirlo, pero jamás me podrá dar algo que me pertenece”. Con estas palabras, que dijo un esclavo de nacimiento a un antropólogo, encabezó Kofi Annan un gran artículo publicado en 1998, en el que defendía que los derechos humanos son indisociables de la dignidad humana y no un privilegio que se pueda, o no, conceder. Pero, aunque a algunos nos sorprenda, no todos en el mundo piensan igual que el exsecretario de la ONU. En otras latitudes, como en Teherán, una joven de 22 años puede ser detenida por una Patrulla de Orientación (moral) por no llevar adecuadamente un velo, caer misteriosamente en coma y morir tres días después, sin que se considere que han sido oficialmente violadas algunas de sus libertades. Ahí mismo podrían condenarme a siete años de prisión por estar escribiendo esto, que es justamente lo que les pasó anteayer a las dos reporteras que dieron a conocer el caso de Mahsa Amini. Y para recordarnos que no es sólo un caso aislado, nos enteramos de que Armita Geravand, otra joven, pero de 16 años, fue arrestada por la misma Patrulla de Orientación, por la misma razón, que también cayó en coma y que ayer fue reportada con muerte cerebral. En Corea del Norte, una mujer, exnovia del líder norcoreano, fue fusilada con ametralladoras junto al resto de su banda musical, mientras su familia observa, por haber grabado videos con contenido sexual y desobedecido las leyes que prohíben tener una Biblia. Otro delito que puede llevar a ser fusilado, pero con un cañón antiaéreo, es el de quedarse dormido en un evento público, como presuntamente le pasó a Hyon Yong-chol, quien era el ministro de Defensa de ese país. En Rusia, tres jóvenes de un grupo musical pueden cumplir una condena de dos años de prisión y ser posteriormente encarceladas seis veces más por protestar cantando contra la persona que deliberadamente permitió que 118 marineros se ahogaran en un submarino hundido, el Kursk, para no desvelar secretos militares, y a quien se atribuye la responsabilidad de la muerte de 186 niños durante el “rescate” de la escuela de Beslán y quien, encima, acusó a las madres de extremismo por criticarlo, con base en una ley promulgada por él mismo. Hablamos de Vladimir Putin, quien lleva cuatro mandatos como presidente y uno como primer ministro, y que impuso una “democrática” ley que le permitiría seguir en el mandato hasta 2036. Dicho lo anterior, cuando se escucha a los protestantes gritar: “¡Liberen Palestina!”, cabe preguntarse: ¿pero de quién?, porque sus supuestos libertadores sería precisamente Irán, que ayudó a planear el ataque a Israel, según declaraciones del mismo portavoz de Hamás (que, por cierto, considera ilegal la homosexualidad masculina); Corea del Norte, que les suministró equipo para el ataque, según expertos en armamento; y Rusia, que mantiene relaciones con ellos y con Hezbolá y a quienes se niega a catalogar como organizaciones terroristas. ¿Qué no resultará como lo de haberle dejado a los Talibanes “liberar” a Afganistán?
GUATEMALA
El quetzal es considerado un símbolo de libertad, porque en cautiverio suele dejar de comer hasta morir y requiere cierta vegetación, temperatura y altitud específicas para reproducirse. Mantener a un ornitorrinco en cautiverio es aún más complicado, porque requieren mucha quietud, silencio, luz y temperatura determinadas, así como una dieta de 700 lombrices diarias, complementadas con insectos, crustáceos, renacuajos, ranas y yemas de huevo frescas.
