Estocástica
En general, la palabra “estocástico” alude a aquello que está vinculado con la casualidad. Etimológicamente, la palabra griega stokhos hace referencia al poste que usaban antiguamente los arqueros como blanco. Así pues, en las ciencias, alude a conjeturas ...
En general, la palabra “estocástico” alude a aquello que está vinculado con la casualidad. Etimológicamente, la palabra griega stokhos hace referencia al poste que usaban antiguamente los arqueros como blanco. Así pues, en las ciencias, alude a conjeturas fundamentadas que pueden “dar en el blanco” con un aceptable grado de probabilidad (análisis probabilístico), en otras palabras, estudia lo que es presuntamente azaroso en el tiempo. Aquí va un ejemplo digno de estudio: desde que inició el Programa para Contingencias Ambientales Atmosféricas (1988) hemos tenido 81 contingencias en 36 años de vigencia del programa, de las cuales sólo 11 han sido declaradas en sábado para aplicarse al día siguiente. Sin embargo, en menos de dos años, 3 de las 4 manifestaciones de la Marea Rosa han coincidido con contingencias ambientales declaradas en sábado. Una asombrosa casualidad. Precisamente, la estadística evolucionó de ser una disciplina encargada de recopilar datos básicos a una ciencia que busca analizarlos para encontrar correlaciones entre aparentes coincidencias y, aunque hoy es una de las principales herramientas de la investigación científica, originalmente se concibió para la planificación estatal. Por eso su nombre comparte raíz con la palabra Estado, porque para el gobierno es particularmente relevante el análisis de datos para la toma de decisiones y presentación de resultados. Sin embargo, como sugirió el premio Nobel de Economía, Ronald Coase, si se aplica sin rigor ni honestidad, la estadística se puede volver “el arte de torturar los números hasta que confiesen lo que se desea”. Esto lo ilustra la variación entre las estimaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México y los organizadores de la Marea Rosa; los primeros calculan que a la marcha acudieron 95 mil personas, mientras que los segundos estiman que reunieron a un millón de asistentes. Otro uso particularmente seductor de la estadística durante las campañas políticas con fines propagandísticos es el de las encuestas. Al inicio de las campañas, la mayoría de éstas daban, en promedio, una ventaja a Sheinbaum de 38 puntos con respecto a Gálvez (62 frente a Máynez). La ventaja se ha reducido y ahora la diferencia es de 24 puntos frente a Xóchitl (43 respecto a Máynez). La historia muestra que lo típico es que el puntero reduzca su ventaja durante el proceso electoral, incluso hasta llegar a perder, como le pasó a Labastida en 2000 y a AMLO en 2006. Peña Nieto también disminuyó su ventaja en 2012, pero no lo suficiente como para perder. Únicamente en 2018 AMLO logró mantener una creciente ventaja. Habrá que ver si Sheinbaum caerá, pero sin desplomarse. Como se sabe, hasta ahora, sólo la encuestadora Massive Caller ha llegado a poner a Xóchitl como puntera con dos décimas de ventaja. Tampoco se debe descartar este resultado sólo por ir contra corriente, por dos razones: primero, porque hay elementos estadísticos al interior de las encuestas, como el rubro de “no respuesta” que este año muestra niveles más bajos que en otras elecciones y que está (paradójicamente) relacionado con una menor precisión en los resultados y, segundo, porque, parafraseando al dos veces primer ministro de Reino Unido, Benjamin Disraeli: “Hay tres clases de mentiras: las pequeñas, las grandes y las encuestas”, lo cual, en caso de ser cierto, debería preocupar a la puntera.
ESTADÍSTICA
Un estudio publicado en febrero de este año por The Australian Mammal Society, encontró una correlación entre la capacidad del ornitorrinco de sobrevivir a la hipoxia (puede permanecer 11 minutos sin respirar) y el desarrollo de procesos bioquímicos que los protegen contra enfermedades y el envejecimiento. Esto explicaría que su récord de longevidad haya pasado de 17 a 30 años.
