Casandra

De entre los mitos griegos más célebres, el de Casandra descuella por la crueldad de su destino. Aunque a primera vista no lo parezca, el suyo bien pudiera ser el peor de los castigos impuestos por los dioses griegos, porque su penitencia involucró la emoción más ...

De entre los mitos griegos más célebres, el de Casandra descuella por la crueldad de su destino. Aunque a primera vista no lo parezca, el suyo bien pudiera ser el peor de los castigos impuestos por los dioses griegos, porque su penitencia involucró la emoción más desesperante que puede padecer el ser humano: la impotencia. Como es sabido, Apolo quedó prendado de la belleza de Casandra, así que, a cambio de sus favores, el dios ofreció otorgarle el don de la profecía. Tras aceptar el poder de la clarividencia, la princesa (era hija de los reyes de Troya o Ilión —de ahí que el poema de Homero se llame La Ilíada—) se pensó dos veces eso de entregarle su virginidad al dios del sol y finalmente se retractó.

La inesperada reacción de Apolo fue la que volvió este mito tan especial: en vez de fulminarla o simplemente retirarle el talento recientemente obsequiado, lo que hizo fue quitarle el poder de convencer, escupiendo en su boca. Siguió lo que ya es bien conocido: sus profecías fueron por todos ignoradas, desde que Paris, su hermano, causaría la ruina del reino (y así fue), hasta su propio asesinato, pasando por la advertencia de que el ahora célebre Caballo de Troya en realidad era parte de una emboscada. Como es sabido, los mitos suelen estar fundamentados en la realidad y, en este sentido, el filósofo francés Gaston Bachelard pensaba que este mito se basaba en características proverbialmente femeninas, como la intuición y la perspicacia.

En otras palabras, quizá para presagiar el futuro no sea indispensable el concurso de un dios. Por ejemplo, no sería descabellado creer que una moderna Casandra nos advertiría de alguna inminente acción militar en nuestro territorio por parte de nuestros vecinos del norte.

Muy probablemente, nosotros también desestimaríamos sus advertencias, pero lo que es claro es que no requeriría de ningún poder sobrenatural para fundamentar sus augurios. Seguramente, la pitonisa basaría sus conjeturas en que recientemente se confirmó la presencia de tres navíos del Ejército de Estados Unidos cerca de las costas de Ensenada, además de los dos destructores que patrullan las aguas frente a Texas y California, supuestamente desplegados para prevenir la migración ilegal y el tráfico de drogas o armas, para lo que tienen, claro, capacidad de lanzar misiles Tomahawk; o que hay 155 elementos de las Fuerzas de Infantería de Marina estadunidense actualmente en nuestro territorio participando en un “Ejercicio Bilateral Anfibio”, que se marcharán el 23 de abril, pero antes, otros 13 los relevarán para cuidar seis aeronaves militares que ingresarán para participar en la Feria Aeroespacial México 2025.

Tal vez todo lo anterior no generaría suspicacias si el secretario de Defensa de Estados Unidos no hubiera amenazado con que Washington podría tomar medidas unilaterales, incluida una posible acción militar, contra los cárteles de las drogas o si no hubiera trascendido (a través de CNN y The New York Times) que el Pentágono y la CIA ya han desplegado drones, incluso dentro de territorio mexicano. También ayudaría que el embajador enviado a México no fuera un excoronel boina verde que trabajó 20 años para la CIA o que no acabaran de autorizar a su Departamento de Defensa para asumir la jurisdicción militar de la línea fronteriza argumentando: “Nuestra frontera sur está siendo atacada por diversas amenazas”.

ORACULORRINCO

Dos resortes motivan a Trump: el dinero y la popularidad de su imagen. Según cifras del Departamento de Defensa, esta movilización militar cuesta 5.3 millones de dólares diarios, aproximadamente; querrá justificarlos. Además, cuando su popularidad resienta las consecuencias de los aranceles, podría ver en un “ataque al fentanilo” en nuestro territorio una forma de recuperarla.

Temas: