Configuraciones de empresas familiares

Salo Grabinsky

Salo Grabinsky

Del verbo emprender

Revisando la literatura que hay sobre empresas familiares en el mundo académico me encontré con esta joya escrita por Pramodita Sharma, una distinguida investigadora, y me pareció relevante en este agitado y vulnerable mundo actual. La transcribo:

En todo el universo de negocios de estructura familiar, existen diversas configuraciones que explican su dinámica, operatividad, grado de éxito y supervivencia a través de las distintas generaciones. Vale la pena analizarlas y más o menos ubicar dónde nos encontramos, para planear estrategias.

Configuración exitosa (I).- Tiene un alto grado de armonía y funcionalidad familiares, con buena comunicación, confianza y apoyo a sus miembros. A esto se aúna una buena administración del negocio por la familia y sus ejecutivos, con crecimiento y por ende una buena distribución patrimonial a base de sueldos, dividendos y otras prestaciones a los accionistas y ejecutivos clave. Las perspectivas de éxito son altas ya que hay, como dicen los expertos, un esquema de “ganar-ganar”.

Nota 1.- Éste es el sueño de cualquier asesor y es un placer poder ayudarlas a mejorar.

Configuración problemática familiar (II).- El negocio es sano, deja utilidades y tiene una buena distribución a los accionistas-socios y ejecutivos, pero debido a problemas familiares y psicológicos añejos, los miembros de la familia dueña no tienen una buena relación. Como he visto en varias decenas de negocios, los familiares usan los dividendos y otras prestaciones del negocio como “lubricante” para evitar las fricciones y tensiones latentes por décadas. Como podrán suponer, cualquier tropiezo o crisis de la empresa que disminuya ese flujo económico o lo tenga que suspender sirve como mecha para que explote el polvorín. Cuando no hay armonía y existe poca comunicación entre familiares y existen asuntos personales no resueltos correctamente, cualquier problema en la empresa y la gratificación a los miembros-socios desencadena conflictos, divorcios y juicios penales que acaban con todo. 

Nota 2.-El solo pensar en las remuneraciones, y no en la continuidad y un ambiente sano de trabajo representa un reto. Que sea rentable y que haya nuevas generaciones interesadas en hacerla crecer en equipo es muy importante.

Configuración problemática empresa (III).- Aquí es válido el dicho mexicano de que “para cobijarte a ti, me tengo que descobijar yo”. La familia se entiende bien, se apoyan entre ellos, tanto emocionalmente como de otras formas, pero el negocio no funciona bien y simplemente no alcanza para todos. Esto provoca tensiones y en ciertos casos conflictos, ya que la mala situación económica de la empresa proveedora hace que familiares se salgan desanimados por ésta y se reduzca o acabe la tan preciada armonía.

Nota 3.- Aquí lo lógico es “podar” la empresa para que alcance a los dueños y hacer planes y nuevos proyectos lucrativos para los demás interesados, si hay recursos disponibles.

Configuración crítica (empresa y familia IV).- No hay mucho que decir excepto “sálvese quien pueda”, la familia es disfuncional y el negocio es poco viable. Habrá que buscar un frente común para salvar el negocio y una salida digna, sin peleas. Hay que separar a los familiares en conflicto por múltiples razones. Los apoyos psicológicos y de terapia personal, aunque necesarios, son poco efectivos porque duran largos periodos y no alcanza el tiempo para solucionar la crisis.

Nota 4.- No hay mucho que agregar, sólo que sea un final poco doloroso… y a otra cosa.

¿En cuál configuración se ubica su empresa familiar? Si gusta, hable con nosotros al 55 19 92 92 83.