Un zar antimafia en la UNAM

En el contexto del análisis de la reforma judicial, el posgrado de la Facultad de Derecho de la UNAM invitó al senador italiano del Movimiento Cinco Estrellas, Roberto Scarpinato, como ponente del curso intersemestral Sistema judicial y sus riesgos de cooptación por el ...

En el contexto del análisis de la reforma judicial, el posgrado de la Facultad de Derecho de la UNAM invitó al senador italiano del Movimiento Cinco Estrellas, Roberto Scarpinato, como ponente del curso intersemestral Sistema judicial y sus riesgos de cooptación por el crimen organizado. Más allá de las reservas de que, ahora Scarpinato pertenezca al Poder Legislativo mediante ese polémico partido, no debemos perder de vista lo que él representa en la lucha contra la mafia mundial.

Scarpinato fue cercano del juez Giovanni Falcone y el magistrado Paolo Borsellino, quienes fueron asesinados por la mafia italiana el 23 de mayo y 19 de julio de 1992, respectivamente, por haber encabezado el Maxiproceso di Palermo de 1986, y haber sentado en el banquillo de los acusados a más de 500 personas involucradas con actividades mafiosas, entre las que se encontraban, no sólo los criminales que pertenecían a algún grupo organizado, sino personajes de la vida pública y privada.

Como fiscal general de Palermo, Scarpinato siguió investigando las masacres en contra de Falcone (y su esposa), Borsellino y sus respectivas escoltas y siguió encabezando la lucha en contra de la mafia italiana, convirtiéndose en un objetivo de los grupos criminales. Sin embargo, no se ha rendido, pues junto con Leoluca Orlando, impulsaron el Modelo Palermo de seguridad y prevención del delito que, aquí en México, se implementó en Ciudad Juárez a finales de la década de los 90, y en la Ciudad de México a partir del 2000 y hasta la fecha, en varias alcaldías.

Bajo esos antecedentes, Scarpinato abordó en cada una de sus conferencias, los riesgos que implica la recién reforma judicial, particularmente, el de elegir popularmente a los ministros, jueces y magistrados, toda vez que, a partir de su experiencia, sentenció que habrá candidatos a jueces y magistrados corruptos que buscarán el apoyo de esos grupos y otros que ya son parte de los grupos criminales, que se inscribirán para seguir trabajando para su organización criminal, ambos tipos de candidatos recibirán financiamiento y los votos de la población involucrada directa o indirectamente en las actividades criminales. De esta forma, existe el riesgo de que aquellos actores que participen en la contienda y no se plieguen a los intereses de estos grupos criminales, puedan ser amenazados o eliminados o, que la misma población, en algunos territorios controlados por los grupos criminales (se sabe de varios Estados que así están), sea obligada a participar en las votaciones mediante la violencia.

Para Scarpinato, la mafia requiere cómplices en las estructuras del poder constituido, porque sin éstos no puede realizar sus actividades criminales, entonces, la elección popular de los integrantes del Poder Judicial puede vulnerar su independencia y generar una mayor impunidad, así como el crecimiento de delitos como el tráfico de drogas, cobro de impuestos a través de la extorsión y tráfico de personas, que son las actividades que integran el segundo mercado más grande mundial después del tráfico de armas, y que se han convertido en la base de esta nueva mafia que se ha transformado en una “mafia de mercado”, que forma parte del capitalismo financiero mundial que controla grandes flujos de capitales, y por lo tanto, requiere de controlar el poder político. Así, el poder económico de las mafias se convierte en poder político a través de representantes políticos (tanto externos como internos del grupo criminal) que reciben financiamiento para ganar la elección de los cargos al Poder Legislativo y Ejecutivo, y ahora en México, posiblemente, al Poder Judicial.

Obviamente, las reflexiones del zar antimafia no le han de caer nada bien a los legisladores de Morena y sus aliados, pero Scarpinato ya había realizado otros duros cuestionamientos en 2016, cuando le propuso a la ONU que se creara un tribunal especial para investigar al Estado mexicano por los crímenes de genocidios, masacres, desapariciones forzadas y crímenes financieros internacionales. Al respecto ¿qué pensará ahora que algunos de estos delitos crecieron exponencialmente?

Temas:

    X