2024: ¿perderá Morena?
El bloque opositor no sólo logró mantenerse unido, sino que además acordó un método democrático para elegir a quien los va a encabezar.
Ante los ataques presidenciales,
“soy un roble y estoy llena de amor”.
Xóchitl Gálvez
El riesgo es real, Morena puede perder la Presidencia en la elección de 2024. El olfato político del presidente López Obrador lo percibe y está desesperado, así se le ve en las conferencias matutinas. Apenas hace dos semanas se burlaba de la debilidad de la oposición. Hoy, su enojo es evidente. El bloque opositor del PRI-PAN-PRD, no sólo logró mantenerse unido, sino que además acordó un método democrático para elegir a quien los va a encabezar, y todo parece indicar que los ciudadanos ya tienen de favorita a la senadora Xóchitl Gálvez, por eso la ataca el Presidente.
Por la experiencia de 2018, el Presidente sabe que, a pesar de que Morena gobierna en 22 estados (y próximamente uno más), eso no le garantiza el triunfo en 2024. Así le sucedió al PRI en 2000, perdió la presidencial aun cuando gobernaba 19 estados; el PAN sólo ocho y el PRD, cinco. La clave fue la carismática candidatura de Vicente Fox, frente a la tradicional forma de hacer campaña de Francisco Labastida. Incluso, el PAN sólo logró tener 206 diputados contra 211 del PRI y 50 del PRD. También, Felipe Calderón ganó en 2006, cuando el PRI gobernaba en 17 estados y el PAN sólo cinco, de hecho, la competencia fue, precisamente, entre el PAN y el PRD que sólo gobernaba seis estados. Tampoco en esa ocasión el PAN tuvo mayoría de diputados: 206, pero, el PRI sólo tuvo 106 contra 127 del PRD. En el Senado fue diferente: el PRI tuvo 60 legisladores contra 46 del PAN en 2000, y en 2006, el PAN tuvo 52 contra 33 del PRI.
Quizás porque sigue manteniendo muy altos porcentajes de popularidad, en el escenario electoral de 2024, el presidente López Obrador ya veía que el triunfo de su partido y aliados era seguro, y sólo necesitaba motivarlos para lograr otro objetivo que él mismo se impuso, después de que la SCJN declaró inconstitucionales las reformas del plan B y la de la militarización de la Guardia Nacional: alcanzar la mayoría calificada en el Congreso para aprobar sus reformas constitucionales antes de irse, pero, Morena y aliados, en 2018 lo lograron: 325 diputados y 80 senadores.
Lamentablemente, aun transgrediendo la ley electoral y bajo la complicidad del INE, parece que las corcholatas no han logrado entusiasmar a los ciudadanos con sus campañas anticipadas. Por un lado, en el imaginario colectivo existe la convicción de que todo es una simulación, porque están convencidos de que, desde que el Presidente destapó a las primeras cuatro corcholatas, ya tenía como favorita a Claudia Sheinbaum.
Por otra parte, a pesar de que el 1° de julio, ante un Zócalo lleno de complacientes oyentes, quizá, becarios de sus programas sociales, el Presidente arengó optimista sobre los logros de su administración, la gran mayoría de ciudadanos que viven en diversas regiones del país sufren las consecuencias del fracaso de las políticas de la Cuarta Transformación. Principalmente, lo que se refiere al combate de la inseguridad y la violencia. Aunque el Presidente lo niegue y difunda otros datos, las estadísticas de las propias instituciones de gobierno evidencian el incremento de homicidios dolosos, feminicidios, cobro de piso, ejecuciones masivas, violaciones y fraudes en varios estados.
De esta administración, mayo y junio de 2023, fueron los meses más violentos en cuanto a homicidios dolosos, coincidentemente, los dos meses en los que el Presidente se ha dedicado de tiempo completo a encabezar la campaña adelantada de 2024, y las corcholatas renunciaron a sus cargos, dejando en el abandono áreas estratégicas como la de Gobernación, Relaciones Exteriores y la Ciudad de México. El Presidente lo sabe, por eso cayó en el desliz de decir que le preocupaba que Xóchitl y la oposición quieran utilizar esos datos en la campaña, y tiene razón, no mentirían si también señalan el incremento de miles de desaparecidos, el fracaso del sistema de salud, así como de la política de migración, además de la falta de agua, etcétera, etcétera.
