Radiografía del covid en los migrantes

La pandemia por covid19 no sólo ha golpeado a los mexicanos, sino también a los migrantes. Y de manera particular a los hondureños, estadunidenses y venezolanos. La Secretaría de Salud Ssa comenzó a llevar un estudio epidemiológico semanal, a partir de junio de 2020, ...

Ruth Rodríguez

Ruth Rodríguez

En el quirófano

La pandemia por covid-19 no sólo ha golpeado a los mexicanos, sino también a los migrantes. Y de manera particular a los hondureños, estadunidenses y venezolanos. La Secretaría de Salud (Ssa) comenzó a llevar un estudio epidemiológico semanal, a partir de junio de 2020, de la población migrante bajo sospecha de covid-19, justo cuando se registraba la segunda ola de casos e hizo un corte al 25 de octubre de 2021. De 13 mil 942 personas migrantes bajo sospecha de covid-19, el 19.4% (2,699) resultaron positivos al virus y, de ellos, 104 fallecieron.

La edad media registrada fue de 33 años. En los hombres, la frecuencia fue más alta de los 30 a 34 años y en las mujeres fue de 25 a 29 años. Los estados que reportaron el mayor número de personas migrantes positivas fueron la Ciudad de México, con 788; Nuevo León, con 281, y Tamaulipas, con 174. Al igual que los mexicanos, los migrantes que se enfermaron de covid-19 tienen enfermedades asociadas como hipertensión, obesidad, diabetes, asma, EPOC, males cardiacos o VIH-sida. De los casos positivos en migrantes que fueron hospitalizados, la Ssa informó que 42 están como graves, 16 como no graves y 269 están dados de alta.

Los 104 fallecidos se registraron en Quintana Roo, Jalisco y Baja California. De las defunciones en población migrante, con base al país de origen, entre 2020 y 2021 en México, está a la cabeza EU, Guatemala, Honduras, El Salvador, Colombia, Venezuela, Perú, Canadá, Brasil, Haití, Cuba, Chile, Italia, Nicaragua y otros. Incluso se trazó la letalidad por municipio en población migrante por covid-19 y destaca Puerto Vallarta y Ameca, Jalisco, con un 100% de letalidad, a diferencia de Reynosa, Tamaulipas y Juárez, Chihuahua, que tienen 2.9 y 2.2% de letalidad, respectivamente. En salud es claro que no hay barreras ni fronteras para ningún virus. Pero estos datos nos muestran que sí sería conveniente que México, como lo hacen otros países, tuviera medidas de contención para detectar a tiempo casos de covid en las principales entradas a territorio nacional.

ABATELENGUAS

Cuando una mujer es diagnosticada con cáncer de mama metastásico, que es el de peor pronóstico, lo que se busca es alargar la vida lo más que se pueda y en las mejores condiciones posibles. Recientemente, la farmacéutica Novartis presentó en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica los resultados de su estudio MONALEESA-2, en el que, por primera vez, se documentó una supervivencia de cinco años (antes eran dos), con mejor calidad de vida en pacientes tratadas con un inhibidor CDk4/6 más una terapia endocrina. Lo novedoso de esta terapia oral, de una toma diaria, asegura Mafalda Hurtado, directora médica de Novartis Oncología México, es que no es quimioterapia. Ya está autorizada por la Cofepris e incluso se encuentra en el Compendio Nacional de Insumos para la Salud. Esperemos que sirva para aliviar este mal, que cada año suma 30 mil nuevos casos y que, a diferencia de otros países, en nuestro país ataca a mujeres menores de 50 años, que en su mayoría llegan tarde al médico, cuando ya no hay cura.

BAJO EL MICROSCOPIO

Apenas recibió de manos del presidente Andrés Manuel López Obrador el reconocimiento al mérito médico 2021, cuando Jorge Salas Hernández, director del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, ya tiene un nuevo reto enfrente: atender los reclamos del personal que pide que el INER deje de atender únicamente a pacientes covid. Y es que, principalmente médicos residentes, solicitan abrir el resto de los servicios, pues consideran indispensable atender otros casos para seguir formándose en la atención de los diferentes padecimientos respiratorios y no sólo de covid. Además, también se quejan del poco respaldo académico que han tenido de los médicos adscritos, pues quienes están al 100% enseñándoles son residentes de niveles superiores. Y tienen razón, porque así como este personal requiere formarse, no hay que olvidar que de las escuelas de medicina están egresando dos generaciones de estudiantes que prácticamente salen sin tener la experiencia práctica completa. Aunque del otro lado me comentan que por ser el INER un centro de referencia a nivel nacional para la atención del covid-19, donde se manejan los casos más graves, todavía no se puede desconvertir, pues atiende a 125 pacientes con esta enfermedad. Vaya dilema.

clm

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