Hay tensión entre el personal de las clínicas y hospitales del IMSS por la consulta salarial nacional que hoy se realizará para conocer si están de acuerdo con el incremento de 2.9 por ciento en tabulador y 3.9 en prestaciones acordado por el Congreso del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). La realidad es que los resultados que se emitan serán lo de menos. El hecho es que al interior del Instituto Mexicano del Seguro Social comienzan a sumarse más voces reclamando mejores condiciones laborales, entre ellas un incremento de 10% directo al sueldo base tabular.
La dirigencia del SNTSS, a cargo de Rafael Olivos Hernández, no se esperaba que la disidencia tuviera ese poder de convocatoria para movilizar al personal de salud y tomar las calles de diversos estados, incluida la CDMX. Lo cierto es que hay descontento por parte de los trabajadores del IMSS, que están cansados de las medidas coercitivas impuestas por los directores de los hospitales, sumadas a la falta de medicinas e insumos básicos (como paracetamol); falta de camas; fallas de equipos médicos en plena cirugía; carencia de personal, y aumento en la demanda de pacientes con los que conviven diariamente.
Todos estos factores han hecho la tormenta perfecta al interior del IMSS, cuyo sindicato tiene 475 mil agremiados. Es tal el peso de este sindicato que, si llamaran a una huelga nacional, paralizarían los servicios médicos del país, pues el IMSS atiende a más de 60 millones de mexicanos. Pero este panorama no se prevé que vaya a pasar, porque no hay que olvidar que, desde el sexenio pasado, la dirigencia nacional de este sindicato se ha alineado y aprobado todos los acuerdos dictados por la Federación. De hecho, su exsecretario general, Arturo Olivares, es actual diputado federal por Morena.
Sin embargo, las actuales protestas de trabajadores sí los tienen preocupados, porque pueden prender la mecha de un gran conflicto laboral. De ahí que, ayer, directores y delegados sindicales hayan salido de sus oficinas a platicar con sus agremiados, los médicos, enfermeras y administrativos, para saber cuáles son sus demandas y prometerles que en los próximos meses las cosas se arreglaran. Las autoridades del IMSS tendrán que ser muy astutas para frenar esta bola de nieve que comienza a crecer dentro y fuera del instituto, que se ha visto afectado en recursos desde que nació el extinto Seguro Popular, después el Insabi y ahora el IMSS-Bienestar.
Hace bien la presidenta Claudia Sheinbaum en recabar sus propios datos: tuvo que enviar a Carlos Ulloa, director general de Birmex, para revisar cuatro hospitales del IMSS en la CDMX y verificar sí efectivamente cuentan con todo. De hecho, la mandataria ya comenzó a visitar hospitales del IMSS y del IMSS-Bienestar para escuchar, de viva voz, a los pacientes y revisar directamente necesidades y falta de medicamentos.
Bien, ahora falta que en verdad se presenten cambios en las clínicas y hospitales, no sólo del IMSS, sino de todas las instituciones que integran el sector público de salud del país.
ABATELENGUAS
La empresa Huawei le ha apostado a conquistar el mercado mexicano con sus smartwatch, aliados en la salud cardiovascular. Su último diseño, el Huawei Watch D3, mide la presión arterial como lo hace un tensiómetro tradicional y lleva el monitoreo ambulatorio de la presión arterial con una estricta medición antes y después de hacer ejercicios para alertar ritmos cardiacos elevados. Más que un accesorio, estos wearables se están convirtiendo en un instrumento de ayuda para medir ritmos cardiacos, calidad del sueño y pasos dados por día, entre otras opciones.
BAJO EL MICROSCOPIO
Bien por la SCJN, que falló a favor de prohibir vender “comida chatarra”a todas las escuelas del Sistema Educativo Nacional, incluidas las universidades. El fallo rechazó los argumentos de empresas que alegaron que los adolescentes, al ser mayores de edad, pueden decidir libremente qué consumir. Hay que recordar que México ha enfrentado una oleada masiva de litigios comerciales, sin precedentes, a nivel regional, debido a su estricta regulación de salud pública.
