Fin de sexenio sin medicinas
Fin de sexenio y el desabasto de medicinas e insumos comienza a ser más latente en muchas clínicas y hospitales del país, incluso en la Ciudad de México. Uno se preguntaría, ¿por qué?, ¿no se supone qué hay recursos asignados cada año precisamente para evitar ...
Fin de sexenio y el desabasto de medicinas e insumos comienza a ser más latente en muchas clínicas y hospitales del país, incluso en la Ciudad de México.
Uno se preguntaría, ¿por qué?, ¿no se supone qué hay recursos asignados cada año precisamente para evitar estos problemas? Se calculan más de 40 mil millones de pesos para este rubro.
Al respecto, autoridades de salud, encargadas del manejo de los recursos, argumentan que este problema se presenta porque en los estados no hay una planeación correcta en el uso de recursos para la adquisición de medicamentos.
Lo único cierto es la afectación que este problema genera en miles de pacientes que no sólo tienen sus medicinas, sino que tampoco acceden tan rápidamente a los servicios de salud y menos, a la realización de algún estudio de laboratorio.
Aunado a este problema, se suma el de hospitales que se crearon en el sexenio pasado y en el presente que no han sido equipados al 100 por ciento, ni tampoco tienen su plantilla de personal completa, lo que impacta también en el paciente.
Los recortes que tuvo el sector salud durante este sexenio, que ascienden a 40 mil millones de pesos, tuvieron su impacto en áreas de este sector, entre ellas, en la certificación de hospitales del país.
De acuerdo con un estudio de la Academia Nacional de Medicina, entre 2012 y 2016 el número de hospitales públicos y privados certificados cayó 60.7%.
Lo que se traduce en que mientras en 2012, 153 hospitales certificaron su calidad en la atención y seguridad para los pacientes, en 2016 el número se redujo a 60.
No por nada José Ángel Córdova Villalobos, exsecretario de Salud, afirmó recientemente que la falta de certificación a hospitales se debió a los recortes presupuestales aplicados al sector salud en este sexenio.
Para el exfuncionario, hacen falta más recursos para personal, para infraestructura, para mantenimiento, y asegura que, por eso, cuando se hacen esas evaluaciones, los hospitales no logran la certificación.
En el sector salud se realizan por día cerca de diez mil cirugías y más de 16 mil hospitalizaciones son parte de lo que sucede cotidianamente en las instituciones de salud.
Además, hay un millón de mexicanos que diariamente acuden para atención médica a las instituciones públicas de salud.
Todo eso es lo que se va a encontrar la nueva administración y más vale que el equipo de transición comience a trabajar desde ahorita en atender estos problemas y no se espere hasta el 1 de diciembre, porque los pacientes no pueden esperar ni las medicinas ni la atención durante varios meses.
ABATELENGUAS: A México llega una nueva plataforma, OpenSalud de Telemedicina, que buscará competir en el mercado de la atención médica a través de internet. Rogelio Ambrosi, CEO de bluMEDICA, explica que ahora los mexicanos que deseen podrán atenderse sin tener que ir a un consultorio médico. La idea es que haya una lista de médicos, de diferentes especialidades, previamente certificados, que podrían dar consulta en línea a sus pacientes, sin tener que acudir a un consultorio médico. Es un nuevo modelo de atención que comenzará a arrancar en México; en España ya está dando importantes logros.
Suena muy bien, pero en el país ya ha habido varios intentos en la materia que no han funcionado, habrá que ver qué pasa con este proyecto.
BAJO EL MICROSCOPIO: Siendo honestos, no pasa nada si Beatriz Gutiérrez Müller, esposa de Andrés Manuel López Obrador, virtual Presidente electo de México, ocupa o no la presidencia del DIF nacional o la mandan a la Secretaría de Salud, porque solía ser el cargo honorario que las esposas de los mandatarios no ejercían en realidad.
Por lo general, las riendas del Instituto eran tomadas por la segunda de abordo, la directora general, cargo que designa la Presidencia de la República o la misma esposa del Presidente. En cada sexenio, la titular de este cargo no dura, pues son movidas constantemente, a capricho de la primera dama.
