Esperando en el quirófano: la realidad del ISSSTE

Miles de historias se repiten todos los días en las clínicas y hospitales del ISSSTE, de pacientes que han esperado meses y hasta más de un año para poder ser operados. Los argumentos siempre son los mismos: no hay especialistas, no hay medicamentos, los equipos para ...

Miles de historias se repiten todos los días en las clínicas y hospitales del ISSSTE, de pacientes que han esperado meses y hasta más de un año para poder ser operados.

Los argumentos siempre son los mismos: no hay especialistas, no hay medicamentos, los equipos para estudios están saturados o no sirven por falta de mantenimiento. Sólo basta pararse en cualquier hospital de la Ciudad de México o del interior del país para saber que el ISSSTE es, de todas las instituciones de salud del país, la más rezagada en la atención médica. Si bien tiene razón el presidente Andrés Manuel López Obrador en evidenciar que en los sexenios pasados se despacharon con la “cucharada grande” en el ISSSTE, al grado de desmembrarlo, de casi privatizarlo en todos sus servicios.

Lo cierto es que en estos seis años poco se ha hecho en esta institución que atiende a los trabajadores del gobierno, a los que el Presidente ha llamado de manera despectiva “la burocracia dorada”.

Esta administración se ha enfocado en abatir la corrupción en el ISSSTE, y es a Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, a quien, por encargo del Presidente, le tocó esta tarea, la cual ha sido muy acertada. Pero el lado de la atención médica se descuidó en el ISSSTE, que tiene 13 millones 746 mil 170 beneficiarios.

No es posible que, a más de un año de que se decretara el fin de la emergencia por covid-19, todavía se cuente con un rezago en el número de cirugías. Cifras oficiales señalan que se han realizado más de 9 mil 397 operaciones, lo que equivale a un 60%, pero aún persiste un rezago del 40 por ciento.

¿Qué significa eso? Que aún hay miles de pacientes con diferentes enfermedades clasificadas como “no urgentes” que están en lista de espera para ser operados. Pero son clasificadas “no urgentes” por los médicos, porque para los pacientes los días son eternos por el dolor que sienten y que, al ser tan larga la espera para ser operados, ya ni las medicinas les hacen efecto.

Lamentablemente, a estos casos se suman los graves, los más urgentes y que en su mayoría tampoco son atendidos. Tal parece que Bertha Alcalde Luján, directora del ISSSTE, llegó para meter el acelerador y el orden a “muchos pendientes” que dejó su antecesor, Pedro Zenteno, quien fue relevado en su cargo hace tres meses entre investigaciones y desfalcos.

Se acaba el sexenio y en estos últimos meses Bertha Alcalde buscará mejorar el abasto de medicinas; contratar más médicos y modernizar el ISSSTE con la receta electrónica y la digitalización de las licencias médicas. Poco podrá hacer, se acabó el tiempo.

ABATELENGUAS

Llegarán más médicos cubanos a México a reforzar las unidades médicas de zonas de difícil cobertura. Actualmente son 768 y se espera que se incremente este número a mil 200. Los médicos mexicanos han criticado este programa porque sus contrapartes cubanas tienen mejores condiciones salariales y más prestaciones que ellos. Lejos de este debate, lo cierto es que estos médicos cubanos han venido a cubrir la falta de especialistas que hay en muchos hospitales generales y clínicas de comunidades indígenas y rurales del país, donde vive la gente más pobre, que por décadas no han contado con médicos.

BAJO EL MICROSCOPIO

Qué cifras ha de tener la UNAM o qué información tiene sobre los casos de sarampión en la CDMX, que emitió un comunicado alertando a su comunidad estudiantil y académica sobre los riesgos de esta enfermedad altamente contagiosa. Las últimas cifras del boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud reportadas hasta la semana 13 de 2024 notifican un total de 859 casos probables de sarampión o rubéola, de los cuales se han confirmado cuatro casos de sarampión: uno importado y tres casos probablemente relacionados a importación.

El Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes de la UNAM pidió que, ante el aumento de casos de sarampión, sobre todo los jóvenes menores de 19 años que no tengan el esquema de vacunación completo, acudan a aplicarse el biológico y evitar el contacto con personas enfermas.

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