El Alzheimer en México, sin diagnóstico, sin registro y sin infraestructura
México no está preparado para la atención de pacientes con Alzheimer. No hay la infraestructura médica y de ayuda a este sector poblacional. Hay una invisibilidad de este padecimiento en donde nueve de 10 casos no se diagnostican, lo que limita las oportunidades de ...
México no está preparado para la atención de pacientes con Alzheimer. No hay la infraestructura médica y de ayuda a este sector poblacional. Hay una invisibilidad de este padecimiento en donde nueve de 10 casos no se diagnostican, lo que limita las oportunidades de intervención y tratamiento.
Lo grave es que la población mexicana de adultos mayores superará 35 millones para 2050 y, si no se toman medidas, de acuerdo con diferentes especialistas, el Alzheimer podría convertirse en una crisis sanitaria silenciosa, con consecuencias sociales y económicas de gran escala. Actualmente hay 1.3 millones de personas con la enfermedad del Alzheimer y otras demencias en nuestro país.
Para esta enfermedad no hay cura, afirma Marco Murillo, presidente de Alzheimer México, quien considera que falta información para detectar este mal. De atenderlo a tiempo, dice, hay cuidados farmacológicos que ayudan a hacer más lento el deterioro cognitivo y controlar mejor este padecimiento.
El presidente de esta institución de asistencia privada comenta que hay 10 señales de alerta que da esta enfermedad neurodegenerativa que afecta la memoria, el pensamiento y el comportamiento. Algunas de estas señales son la dificultad para realizar tareas familiares, problemas lingüísticos; desorientación en el espacio y en el tiempo; deterioro del juicio; así como cambios en el estado de ánimo y comportamiento.
Recientemente, la organización Economist Impact presentó el informe Cambiando la narrativa: la enfermedad del Alzheimer en México, en el que se analiza la respuesta y atención institucional al Alzheimer en nuestro país. Los datos que arroja este informe son alarmantes, pues advierte de la escasez de equipos como resonancias magnéticas, así como la falta de pruebas de biomarcadores, lo que dificulta el acceso a una detección temprana. A ello se suma la inexistencia de un modelo unificado de formación para profesionales de salud, especialmente en el primer nivel de atención, lo que agrava la subdetección y retrasa la atención oportuna. Si bien México cuenta con un Plan Nacional de Demencia desde 2014, y actualizado en 2024, su implementación sigue siendo limitada.
El informe recomienda reforzar acciones clave como campañas públicas para reducir el estigma, protocolos nacionales de detección temprana, ampliación de la infraestructura diagnóstica en zonas rurales, un sistema nacional de datos epidemiológicos sobre Alzheimer y una estrategia formal de apoyo a cuidadores que incluya formación, financiamiento y acceso a servicios. El panorama para los enfermos con Alzheimer y sus familiares es demoledor. El domingo pasado se conmemoró el Día Mundial del Alzheimer. Ya ha pasado más de una década de que expertos han alertado sobre la falta de acción gubernamental para atender a quienes sufren de este padecimiento. Ellos olvidarán, pero nosotros no debemos olvidarlos.
- ABATELENGUAS
La directora de la Facultad de Medicina de la UNAM, Ana Carolina Sepúlveda, aboga por una cultura de la paz, en donde invita a cada uno de los miembros de la comunidad a convertir, transformar o cambiar los salones, clínicas y hospitales, en espacios respetuosos, seguros y solidarios. Reconoce que hay violencia laboral en los hospitales, pero que este panorama puede cambiar a través de la denuncia y del seguimiento de casos. Ojalá que esta campaña de la cultura de la paz influya, sobre todo, en el personal médico que está en los hospitales y que muchos de ellos violentan y acosan a los estudiantes, internos y residentes médicos.
- BAJO EL MICROSCOPIO
Hay buenas noticias. Habrá un Registro Nacional de Cáncer Infantil en México. David Kershenobich, secretario de Salud, dijo que este registro permitirá tener estadísticas claras sobre el comportamiento del cáncer en México, identificar factores de riesgo y diversificar el manejo clínico, según las etapas de la enfermedad. Bien por esta iniciativa que tiene más de dos sexenios que no se concretaba. Mal porque inicia sólo para un sector poblacional y no será general. Se prevé, de acuerdo con la Secretaría de Salud, que se extienda este registro a la población adulta, pero no hay fechas ni plazos.
