La banqueta, la otra sala de espera del hospital

Ruth Rodríguez

Ruth Rodríguez

En el quirófano

Miles de pacientes ingresan diariamente a los hospitales públicos del país, pero con ellos hay igual o un mayor número de familiares que esperan, en la banqueta, los reportes médicos de sus seres queridos. Y esto, para los expertos en salud, ya es considerado un problema de salud pública. La banqueta no debería ser la sala de espera; sin embargo, hoy funciona como una extensión del hospital y evidencia lo mucho que aún falta por garantizar.  

Esta situación es una realidad que surgió a raíz de la pandemia del virus de la influenza AH1N1, ocurrida en 2009, que paralizó al país y al mundo entero. En ese momento, las autoridades sanitarias determinaron que sólo un familiar del paciente podría ingresar al hospital para evitar contagios masivos. Hoy en día, estas medidas son tan estrictas, tanto en el IMSS como en el ISSSTE, que muchos pacientes, al no contar con un familiar que pueda cuidarlos durante las 24 horas, permanecen solos.

Me sorprendió gratamente un artículo difundido en la revista del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), que aborda el tema de las personas que esperan, en la banqueta, un reporte médico que les informe cómo se encuentra su familiar hospitalizado. Si bien el artículo, titulado La banqueta como sala de espera, realizado por estudiantes de la Maestría en Salud Pública del INSP, analiza lo que ocurre a las afueras del hospital general más grande de Cuernavaca, Morelos, la realidad que describe puede extrapolarse a prácticamente cualquier hospital público del país para observar, en las banquetas del exterior, a muchas personas con los rostros marcados por el cansancio y la incertidumbre, tal como lo describe este análisis. 

Aunque los hospitales cuentan con salas de espera, éstas resultan insuficientes o tienen restricciones, como permitir únicamente un acompañante por paciente, lo que obliga a muchas familias a permanecer en el exterior. Es común ver a los familiares de los pacientes hospitalizados improvisando espacios de espera, expuestos al tránsito, al ruido y a las inclemencias del tiempo. Son tiempos de lluvia en gran parte del país, y ahí están los familiares cubriéndose con lo que pueden. Pero también, cuando el sol arrecia, ahí permanecen esperando pacientemente el siguiente reporte médico. La espera puede prolongarse durante horas o días, en condiciones que distan mucho de ser adecuadas.

Lo expuesto en este artículo debería servir para que las autoridades de salud volteen a ver este problema que, como dicen los expertos, no comienza en el consultorio: empieza en la espera, muchas veces, desafortunadamente, a la intemperie y sobre una banqueta. Para los autores, y coincido con ellos, el bienestar del paciente está profundamente vinculado con el bienestar de quien espera afuera, en la banqueta, muchas veces con un cartón como asiento y la esperanza puesta en el próximo reporte médico.

ABATELENGUAS

Hay un problema que entre farmacéuticos platican y, aunque aseguran que es mínimo, lo cierto es que va en aumento: el robo de medicinas que llegan a venderse ya no sólo en tianguis, sino hasta en farmacias privadas, como recientemente fue descubierto en operativos policiacos. De 2024 a 2025 la Cofepris presentó 44 denuncias por venta de medicamentos falsificados y de 2020 a la fecha ha emitido 22 alertas por robo. Un problema que no es nuevo, pero que poco han hecho las autoridades de salud y policiacas para frenarlo.

BAJO EL MICROSCOPIO

Llevamos más de seis modelos de compra de medicamentos por parte del sector público de salud desde 2019, y cada año siguen los cambios, sin que se resuelva del todo el problema de abasto de medicinas.

Las compras para 2027 ya iniciaron, y tan sólo en la Junta de Aclaraciones han habido 2 mil 600 preguntas por parte de los proveedores que concursarán; entre ellas, el nuevo etiquetado de los productos en cuanto a tamaño de leyendas, distribución y uso del escudo nacional. Este día se prevé que los proveedores de la industria farmacéutica presenten sus propuestas técnicas y económicas.