Atención universal y diagnósticos rápidos
El gobierno federal dará un giro de 180 grados a la atención del cáncer de mama, primera causa de muerte entre las mexicanas. Con 70% de diagnósticos tardíos, cuando la enfermedad ya no es curable, la presente administración federal buscará cambiar este panorama ...
El gobierno federal dará un giro de 180 grados a la atención del cáncer de mama, primera causa de muerte entre las mexicanas. Con 70% de diagnósticos tardíos, cuando la enfermedad ya no es curable, la presente administración federal buscará cambiar este panorama reduciendo los tiempos de espera entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento.
Para ello, la Secretaría de Salud, el IMSS y el ISSSTE se comprometieron a que, en un máximo de 30 días, una mujer que tiene sospecha de cáncer de mama cuente con un diagnóstico oportuno y preciso. Una vez que esté corroborado el diagnóstico, esa mujer sólo tendrá que esperar máximo 21 días para recibir su tratamiento.
En total, serán 51 días entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento. Actualmente, una mujer puede tardar entre siete a ocho meses para ser atendida de cáncer de mama.
Hay que recordar que el sexenio pasado desapareció el Seguro Popular y, con ello, el Fondo de Gastos Catastróficos, que cubría al cien por ciento la atención de diversas enfermedades, entre ellas el cáncer de mama. Con la decisión de eliminar este esquema de seguridad social, miles de mujeres que eran atendidas en los hospitales, instituciones de salud y fundaciones, por grupos multidisciplinarios enfocados a la atención de este tumor cancerígeno, fueron sumadas a la larga lista de pacientes que acuden, todos los días, a la red hospitalaria pública para ser atendidas de sus padecimientos.
De un sexenio a otro, las mujeres con cáncer de mama perdieron la atención personalizada que tenían con el Seguro Popular, lo que ocasionó un retraso en sus tratamientos y, en muchos casos, el abandono de los mismos por falta de recursos para poder comprar sus medicamentos oncológicos a causa del desabasto de muchos de ellos en los hospitales públicos del país. Octubre se ha convertido en el mes de la concientización sobre la prevención contra el cáncer de mama, fecha que aprovechó la presidenta Claudia Sheinbaum, junto con el secretario de Salud, David Kershenobich, para anunciar la puesta en marcha de un modelo de atención universal sobre esta enfermedad. Cada hora, una mujer muere por cáncer de mama en nuestro país, lo que se podría evitar mediante la atención oportuna y un sistema de salud más accesible.
La presente administración federal lo tiene claro y por eso anunció que para 2026-2027 adquirirá mil mastógrafos y ultrasonidos, insumos y reactivos; instalarán 20 Centros de Diagnóstico Integral, con personal de imagen y patología para asegurar diagnósticos certeros y tratamientos inmediatos.
También construirán 32 unidades hospitalarias de atención oncológica, una por cada estado. No hay duda de que esta estrategia de salud es muy ambiciosa porque, a diferencia de lo que ofrecía el Seguro Popular, que sólo atendía a población que no tenía IMSS e ISSSTE, será universal para todas las mujeres. Pero lo importante aquí es que, efectivamente, se acorten los tiempos de espera y que las mujeres cuenten con todo el armamento terapéutico y farmacológico para revertir el cáncer de mama. Sólo así se podrá decir que hay un frente nacional contra esta enfermedad.
ABATELENGUAS
Bien por el nombramiento de Jorge Luis Caridad como presidente interino de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), él es director general de Johnson & Johnson México. En los pocos discursos que me ha tocado escucharlo, ha centrado su interés en el diálogo con las autoridades de salud y en convertir a México en referente regional en investigación clínica. Temas como la digitalización en salud, el acceso equitativo a terapias innovadoras y las alianzas estratégicas público-privadas son de sus ejes centrales.
BAJO EL MICROSCOPIO
Desde el sexenio pasado se planteó la idea de que las enfermeras y enfermeros pudieran tener la facultad de recetar medicamentos, sobre todo aquellos que se encontraban en comunidades indígenas rurales aisladas donde no hay médicos. Hoy, esta propuesta es una realidad que fue publicada en el Diario Oficial de la Federación. Esta medida ayudará a miles de pacientes a los que su única opción de atención médica es la que brindan las enfermeras y enfermeros. Bien por esta iniciativa, ahora el problema será que cuenten con los medicamentos y que tengan todos los insumos.
