Abre protocolo para hemofilia una esperanza
“La voz de los pacientes por fin fue escuchada”.
Desde que se creó el extinto Seguro Popular, que dio vida al Fondo de Gastos Catastróficos, muchas enfermedades costosas se quedaron sin cobertura, entre ellas, la atención de la hemofilia en los adultos. Sólo eran cubiertos los niños hasta los 10 años.
Ahora, después de muchos altibajos, el Consejo de Salubridad General, de la mano de un grupo de especialistas, en el que participaron médicos de la Federación de Hemofilia de la República Mexicana (FHRM), actualizó el Protocolo de Atención de Hemofilia y detalló las intervenciones y tratamientos asociados a esta enfermedad que ocasiona gastos catastróficos.
Para Minerva Cruz, presidenta de la FHRM, la publicación de este protocolo es una buena noticia, porque el CSG escuchó las recomendaciones de esta organización civil, lo que beneficiará a las personas con trastornos de coagulación al ofrecerles tratamientos de última generación y ampliación en la profilaxis.
“La voz de los pacientes por fin fue escuchada, después de muchos sexenios; por fin voltearon a ver el padecimiento de la hemofilia”, considera la licenciada en administración y enfermería. Este protocolo técnico permitirá homologar y estandarizar el esquema de atención médica y tener los mejores tratamientos en todas las instituciones de salud.
También, considera Minerva Cruz, visibilizará a las portadoras de esta enfermedad, “muchas de ellas son hijas o hermanas, las cuales podrán ser diagnosticadas; muchas de ellas no saben que tienen la enfermedad y, con este nuevo protocolo, podrán acceder a tratamientos”.
De entrada, el Insabi deberá contemplar en su planeación el financiamiento necesario para la compra de los insumos y medicamentos con base en este nuevo protocolo, para su implementación y para la eliminación efectiva de barreras de edad. Y, lo más importante, de acuerdo a Minerva Cruz, es que con este documento se avanza hacia una atención y tratamiento universal para que no haya más pacientes de primera, de segunda o de tercera, dependiendo de la institución de salud donde está afiliado. Y también tocará a la comunidad médica y a las instituciones de salud, incluidas las de seguridad social, adoptarlo.
La hemofilia es un trastorno hereditario, en el que la sangre no coagula de la forma habitual; este padecimiento está considerado como una enfermedad de baja prevalencia, pero de gran impacto social, que se origina por una mutación genética, donde la madre es portadora de la enfermedad y la hereda únicamente a varones.
En México hay un registro de cinco mil 886 personas con hemofilia, de las cuales alrededor del 33% son personas sin seguridad social.
Esperemos que el protocolo no se quede en meros buenos deseos y se concrete en la realidad.
ABATELENGUAS
El Instituto Nacional Avícola publicó el libro El pollo, mitos, realidades y beneficios, escrito por María del Pilar Castañeda, Josefina Morales de León y María Elena Sánchez Pardo. En éste, las investigadoras aclaran un mito muy arraigado en la población que dice que al pollo se le inyectan hormonas para que crezca y engorde más rápido, lo cual, explican, fisiológicamente no es posible. Especialmente porque su ciclo productivo es muy corto, de 35 a 49 días, y usar hormonas retrasaría su crecimiento e incrementaría los costos de producción. El pollo, nos comentan, es de los alimentos más consumidos por los mexicanos. Cada persona consume, en promedio al año, 33 kilos. México ocupa la sexta posición a nivel mundial entre las naciones que más pollo producen.
BAJO EL MICROSCOPIO
Las vueltas que da la vida. Asa Christina Laurell, quien dejara la subsecretaría de Integración y Desarrollo de la Secretaría de Salud al inicio del sexenio por conflictos internos, ahora como directora de Planeación Estratégica e Institucional del IMSS vuelve a ser pieza clave del nuevo sistema de atención que sustituirá, en los hechos, al Instituto de Salud para el Bienestar.
En su momento ella denunció que dejó la Secretaría de Salud por diferencias con el secretario Jorge Alcocer y con Juan Antonio Ferrer, director del Instituto de Salud para el Bienestar, a los cuales acusó de haberla bloqueado en su trabajo. Ahora, desde el IMSS, el balón vuelve a su cancha e impulsará el proyecto que ni Alcocer ni Ferrer pudieron concretar: la atención de la salud de los mexicanos que no tienen seguridad social.
