SUTAUR-100, 28 años de lucha

El 25 de septiembre de 1981, todos los bienes de las empresas privadas de transporte que operaban en la ciudad pasaron a manos del Departamento del Distrito Federal. El 18 de agosto de ese mismo año nació Autotransportes Urbanos de Pasajeros Ruta100 y, para el 15 de enero ...

El 25 de septiembre de 1981, todos los bienes de las empresas privadas de transporte que operaban en la ciudad pasaron a manos del Departamento del Distrito Federal. El 18 de agosto de ese mismo año nació Autotransportes Urbanos de Pasajeros Ruta-100 y, para el 15 de enero de 1982, se fundó el Sindicato Único de Trabajadores de Autotransportes Urbanos de Pasajeros Ruta-100 (SUTAUR-100).

Ruta 100 se convirtió en la empresa estatal de autobuses más importante y eficiente que ha tenido la Ciudad de México, y el tiempo que existió marcó la época de oro del servicio público de transporte, fundamentado en una política social de subsidios plenamente justificada. Ruta 100 transportaba diariamente a 2.8 millones de usuarios en 207 rutas y daba empleo a 12 mil 98 trabajadores sindicalizados y mil 694 empleados de confianza.

La historia de la Ruta 100 se vivió en una década que salía de los acalorados años setenta, cuando México entraba en lo que algunos han llamado la época de las grandes coordinadoras: la Coordinadora Sindical Nacional (Cosina), la Coordinadora Nacional del Movimiento Democrático Independiente (Conamodi), el Frente Nacional Democrático Popular (FNDP) o la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). En medio de ese gran auge del movimiento sindical y popular surgió el SUTAUR-100, influenciado por la Unión Obrera Independiente (UOI), como un sindicato que verdaderamente luchara por los intereses de sus agremiados.

Pasados los años, después de una huelga del SUTAUR-100 para exigir mejores salarios, se inició un juicio de quiebra para la empresa paraestatal en 1989, y hasta 1995 fue cuando se declaró la quiebra y, con ello, la extinción del sindicato, seguido de la detención de su dirigencia, dando pie a una larga trayectoria de movilizaciones y lucha por parte de sus agremiados.

El 19 de noviembre del 2014, la Asamblea Legislativa aprobó un punto de acuerdo para exhortar a las autoridades competentes a solucionar este pendiente, el cual pedía asignar presupuesto suficiente para liquidar e indemnizar a los trabajadores, establecer una mesa de diálogo para resolver la inversión para la liquidación, sin embargo, el Poder Ejecutivo de la CDMX no atendió.

El caso del SUTAUR-100 recuerda a la lucha que encabezó el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) cuando Felipe Calderón decretó la extinción de Luz y Fuerza del Centro y que dejó sin liquidación a sus trabajadores. Tuvo que llegar la Cuarta Transformación para que se pusiera sobre la mesa de negociaciones dicho conflicto y que culminó con el Decreto por el que se establece el Sistema de “Compensación Vitalicia” por Justicia Social a personas extrabajadoras de la extinta Luz y Fuerza del Centro.

El conflicto laboral del SUTAUR-100 puede terminar con voluntad política, es necesario que se haga justicia a una lucha que lleva 28 años, con personas que han sido compañeras de otros movimientos y que siempre han estado del lado de los trabajadores. Los sindicatos y las organizaciones sociales son aliados de las fuerzas de izquierda, brazos de la transformación política de este país.

Temas: