Plan de justicia para los yaquis
La tribu yaqui es una nación indígena conformada por ocho pueblos Loma de Guamúchil; Loma de Bácum; Tórim; Vicam, la capital; Pótam; Ráhum; Huirivis y Belem, ubicados a lo largo del río Yaqui, en el estado de Sonora, que comparten un mismo territorio, lengua y ...
La tribu yaqui es una nación indígena conformada por ocho pueblos (Loma de Guamúchil; Loma de Bácum; Tórim; Vicam, la capital; Pótam; Ráhum; Huirivis y Belem), ubicados a lo largo del río Yaqui, en el estado de Sonora, que comparten un mismo territorio, lengua y cultura.
Se trata de una tribu que hoy tiene una población de unos 30,000 habitantes. En sus ocho pueblos siguen su forma de vida autónoma, tradicional, con un gobierno que combina la autoridad civil y la autoridad tradicional del Consejo de ancianos.
Casi un siglo después de que habían caído los aztecas ante los españoles en Ciudad de México, los yaquis tuvieron los primeros contactos con los segundos, alrededor de 1607. La tribu enfrentó a los colonizadores y resultaron victoriosos logrando preservar intactas sus tierras. Para 1610 aceptaron la presencia de misioneros jesuitas que pudieron entablar una relación con los colonizadores que, poco a poco, fue ampliándose, principalmente en la evangelización, sin perder la posesión de sus tierras.
Presionados durante varios años por el dominio de las tierras de cultivo en la ribera del río Yaqui, en 1741 se produjo el levantamiento armado dirigido por los indígenas Ignacio Muni, Calixto, Baltazar y Esteban. Los indígenas obtuvieron la firma de un tratado que reconoció su derecho de preservar sus costumbres y gobierno, así como la posesión total de sus tierras y armas. Pero tras la expulsión, en 1767, de los jesuitas, los franciscanos llegaron al territorio yaqui y fue entonces que se aceleró la acción de los gobiernos virreinales y mexicanos para el despojo de las tierras.
Durante el régimen militar de Porfirio Díaz (1876-1911), miles de yaquis fueron capturados y vendidos como esclavos a las plantaciones de la península de Yucatán, al otro extremo de México.
Más de 25,000 personas, entre ellas mujeres y niños, murieron en esa época. Se sabe que los yaquis que lograron escapar de las plantaciones regresaron a su tierra a pie, en un viaje de más de 3,000 kilómetros. Otros lograron huir hacia Arizona, donde en la actualidad el gobierno de EU les reconoce una reserva territorial y donde la lengua yaqui, el cahíta, aún puede escucharse.
También participaron en la Revolución Mexicana, bajo la promesa de tierra y autonomía que les hizo el líder Álvaro Obregón, la cual no les fue cumplida.
Fue con la llegada del presidente Lázaro Cárdenas que los yaquis obtuvieron, mediante decretos firmados en 1937 y 1940, el reconocimiento oficial de una parte de sus tierras.
Dicho decreto se ejecutó finalmente hasta 1997, sin embargo, de forma incompleta e irregular, además de que Ernesto Zedillo expropió a las tribus yaquis una superficie de 2,668 hectáreas en aquel año. Los yaquis no han dejado de pelear la devolución de sus tierras. Es por ello que por vía de la acción directa han llegado a recuperar algunas superficies, teniéndolas en posesión y usufructo, mas no en propiedad legalmente reconocida por las autoridades del Estado Mexicano.
El día de ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador firmó el decreto por el que el gobierno de México restituye de manera histórica 12 mil 978 hectáreas de tierra al pueblo yaqui en Sonora. Con dicha cantidad se suma un total de poco más de 45 mil hectáreas restituidas al pueblo yaqui en el gobierno de la Cuarta Transformación.
Esta acción forma parte de los compromisos establecidos en el Plan de Justicia para el Pueblo Yaqui y que incluye, además, la instalación de una de las Universidades para el Bienestar Benito Juárez, acciones de vivienda y un hospital IMSS-Bienestar. La transformación es y será solamente de la mano de sus pueblos originarios.
La virtual presidenta electa, doctora Claudia Sheinbaum Pardo, acompañó al presidente López Obrador comprometiendo su visita en la consolidación de la deuda que por décadas se tiene con el valiente pueblo yaqui.
