Morelos, padre del Poder Judicial
Haremos una reseña histórica del Poder Judicial en varias entregas. El primer antecedente en pleno movimiento insurgente fue instalado en Michoacán denominándose el Supremo Tribunal de Justicia de la América Mexicana. Las atribuciones de dicha institución se las dio ...
Haremos una reseña histórica del Poder Judicial en varias entregas. El primer antecedente en pleno movimiento insurgente fue instalado en Michoacán denominándose el Supremo Tribunal de Justicia de la América Mexicana.
Las atribuciones de dicha institución se las dio la Constitución de Apatzingán como parte del Poder Judicial, con diferencias a lo que hoy es la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
José María Morelos y Pavón presidió el acto de instalación de ese referido Tribunal el día 7 de marzo de 1815, siendo su presidente José María Sánchez de Arreola y los integrantes José María Ponce de León, Mariano III y Antonio Castro. El día 7 de marzo se considera, a la fecha, el día del servidor público del Poder Judicial de la Federación. El Poder Judicial y particularmente la Suprema Corte de Justicia de la Nación han tenido profundas reformas en su integración, organización y, sobre todo, en sus facultades.
Desde su creación, el ideal del Siervo de la Nación se consolidó, dando paso a: “Todo aquel que se queje con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario”. El 22 de octubre de 1814, el Congreso de Anáhuac promulgó en Apatzingán el decreto constitucional para la Libertad de la América Mexicana, siendo éste el primer borrador para la Constitución política, donde se estructuró por primera ocasión como una nación republicana y democrática.
Morelos, además de valiente caudillo, fue el pensador político, legislador y enorme reformador, que le da esta gran aportación jurídica a nuestro país, donde la idea de los Sentimientos de la Nación es romper totalmente “y para siempre jamás” con el sistema colonial en lo político, jurídico, social y cultural. Romper con la dependencia de la metrópoli española que durante más de 3 siglos sometió al pueblo de México. Morelos quiso un México democrático, nacionalista, republicano, en donde sólo los mexicanos diseñaran y elaboraran sus propias leyes. Si Hidalgo es el padre de la Patria, Morelos es el ideólogo del patriotismo mexicano. La evolución de las constituciones de 1824, 1857 y 1917 dieron la división de poderes en Legislativo, Ejecutivo y Judicial, consolida la visión de soberanía, la conservación de los derechos del hombre y el respeto internacional que debe haber como nación hacia nuestro país, además de que en dichos poderes no sean mandatados por una sola persona y que la ley se debe aplicar de igual forma para todas y todos.
Morelos se convierte en el Padre de la Constitución al ser el primero en acatar su propio proyecto. Al inicio del México independiente se conformaron todas las autoridades judiciales. Vencido el imperio de Agustín I se expidió el acta constitutiva, en 1824, donde se deposita el ejercicio del Poder Judicial en la Corte Suprema de Justicia y en los tribunales creados para cada entidad federativa.
La Constitución de 1824 organizó al país en un sistema republicano y federal, dándoles su independencia a los Poderes de la Unión, entonces se adoptó el principio de la inamovilidad judicial, que brindó estabilidad política al Poder Judicial y a sus miembros la posibilidad de permanecer en el mismo. El centralismo opositor al régimen federativo tenía una forma tendenciosa hacia la nostalgia monárquica, otorgándole a las clases privilegiadas el mantenimiento del poder, emitiéndose en 1835 Las 7 Leyes que rompían con los principios de la Constitución del 24. En ese régimen, y desde entonces, la Corte Suprema de Justicia se integró por 11 ministros y 1 fiscal, así se representaba al Poder Judicial.
La Constitución de 1857, en su artículo 101, fue, sin duda, el que mayores poderes le otorgó a la Corte Suprema, pues le facultó para resolver toda controversia que se suscitara por la emisión de leyes o actos de cualquier autoridad en contra de las garantías individuales del gobernado, así como actos de la autoridad federal en contra de los estados.
Ésta será la primera entrega de la vastísima historia de la evolución del Poder Judicial en México. Los diálogos nacionales de la reforma judicial que se celebran en el Congreso forman parte de la muy necesaria, prudente y paulatina reforma por venir.
