La curva de aprendizaje
El nivel de especialización en las políticas sociales tendrá que superar a las de este sexenio.
El día de hoy se reunirán el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y la presidenta electa, doctora Claudia Sheinbaum Pardo, una cita histórica, donde la amplia y acumulada experiencia en la administración pública de la capital del país y tras un sexenio en la administración federal suma la acumulación de amplio conocimiento político, social y económico del país, disminuyendo favorablemente lo que, en términos económicos, se conoce como curva de experiencia o de aprendizaje.
A partir del 1 de octubre, el inicio de una nueva etapa de gobierno enfrentará fenómenos menos convulsos y de especial atención a los que se vivieron en 2018, la ratificación y reconocimiento al movimiento de transformación de México se expresó por más de 35 millones de votos el pasado 2 de junio, la adaptación del nuevo gobierno a un ejercicio federal pondrá en marcha la tesis práctica del Estado de bienestar, que hace seis años inició con un país gobernado localmente de manera mayoritaria por la oposición. La acumulación ideológica en la población contiene un alto grado de esperanza y confianza, incluso mayor al de 2018, el nivel de especialización en las políticas sociales tendrá que superar a las implementadas en este sexenio por concluir.
La reducción en el tiempo y costo para la aplicación del Plan Nacional de Desarrollo, que eventualmente se presentará, ya tiene los parámetros previos de una curva de aprendizaje, que no tendrán que repetir los integrantes del gobierno federal, y se esperaría que en los gobiernos locales ocurra el mismo propósito para evitar que esa sufrida condición demerite los plazos que en ocasiones llevan años para concretar los compromisos asumidos en campaña, diferenciando de manera marcada que no es lo mismo una campaña electoral que asegurar la gobernabilidad y gobernanza de un estado.
La evaluación del rendimiento, conforme a la planificación programada, debe estar acotada a la cercanía con el año 2027 para arrebatar a la oposición las 18 capitales estatales en las que triunfó; la mejor campaña es el buen ejercicio de gobierno que deben realizar los recién electos.
La velocidad en los procesos de aceptación en tan corto plazo debe reducirse con estrategias en las que se utilice la sabiduría probada y las habilidades de actores que logren este cometido; el hecho de que estatalmente exista una hegemonía para Morena, contrasta con la de los municipios con mayor visibilidad política en el país, aunque la importancia del porcentaje electoral no necesariamente sea la más alta.
Contar con una reingeniería organizacional, nuevas e innovadoras legislaciones, uso de la ciencia y la tecnología, la automatización y el ejercicio ideológico y político son tareas paralelas que deben actuar conjuntamente en todos los ramos de gobierno.
También en 2027 se renovarán 15 gubernaturas, el reto de permanencia de la transformación tiene todavía tres años para remontar, convencer o reivindicar una buena o mala administración, las calificaciones de estos 15 gobiernos son una muestra de lo que podría ocurrir en esas entidades en dicho año electoral, aunado a los procesos de revocación de mandato a los que se someterán las y los gobernantes recientemente elegidos.
Los distintos modelos de curvas de aprendizaje que se emplean en términos de producción son similares en la administración pública, con la enorme diferencia de que a veces pesa más una condición política y la buena opción de inconvenientes.
