La Cédula Única de Identidad Digital con datos biométricos contra las desapariciones
En México, la tragedia de las desapariciones forzadas ha dejado una cicatriz profunda en nuestra sociedad. Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, desde 1964 se han reportado más de 275,000 desapariciones, con 99% de estos casos ...
En México, la tragedia de las desapariciones forzadas ha dejado una cicatriz profunda en nuestra sociedad. Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, desde 1964 se han reportado más de 275,000 desapariciones, con 99% de estos casos ocurriendo después de 2006. Esta alarmante realidad exige soluciones integrales y urgentes.
La implementación de una Cédula Única de Identidad Digital con datos biométricos, propuesta durante la primera mitad del sexenio pasado desde la Secretaría de Gobernación, se presentó como una herramienta esencial para abordar esta trágica problemática. Este proyecto buscó centralizar y unificar la información de identificación de cada persona desde su nacimiento, lo que facilitaría su localización en caso de desaparición. El Consejo Nacional de Población (Conapo) desempeña un papel crucial en este ámbito. El Conapo analiza y sistematiza información sobre fenómenos demográficos, estableciendo bases de coordinación entre diversas instituciones que participan en estos programas. Actualmente, la identificación oficial en México se obtiene principalmente al alcanzar la mayoría de edad, a través del Instituto Nacional Electoral (INE). Sin embargo, es imperativo que el INE colabore con el gobierno de México para que todas las personas sean identificadas desde su nacimiento y no hasta la mayoría de edad, o el registro migratorio o de fallecimiento; garantizando una base de datos completa y actualizada. También, contar con un Banco Nacional de Datos Forenses fortalecería la seguridad y facilitaría la búsqueda de personas desaparecidas. La creación de una Base Nacional Única de Información Forense, como lo ha propuesto la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, que unifique registros de identificación y datos forenses, permitirá una coordinación más efectiva entre fiscalías, servicios forenses en todo el país y la coadyuvancia con colectivos de familiares buscados.
También se enviarán reformas para consolidar el Certificado Único de Registro de Población como única fuente de identidad; se creará una Base Nacional Única de Información Forense, así como la Plataforma Nacional de Identificación Humana; se generará una alerta de búsqueda inmediata en todas las corporaciones y entidades del país; se equiparará el delito de desaparición al de secuestro y se establecerá la publicación mensual de las cifras de carpetas de investigación sobre desapariciones. Es fundamental entender que las personas desaparecidas no deben ser consideradas difuntas. Esta perspectiva mantiene viva la esperanza de encontrarlas y evita la revictimización de sus familias. Además, reconocer su ausencia como un hecho en investigación obliga al Estado a continuar con su búsqueda y esclarecimiento.
Las causas de las desapariciones en México son multifacéticas, incluyendo el crimen organizado, la corrupción y la impunidad. Desde 1952, México ha enfrentado este problema y, aunque se han implementado mecanismos como el Sistema Nacional de Búsqueda, los avances han sido insuficientes. La reciente adopción de tecnologías, como escáneres portátiles que cotejan huellas dactilares con bases de datos del INE, ha permitido identificar a más de 6,000 personas en servicios forenses y fosas comunes en el último año. La implementación de una Cédula Única de Identidad Digital con datos biométricos representa un paso hacia la modernización y seguridad de nuestra sociedad. No sólo facilitaría la identificación de personas desde su nacimiento, sino que también fortalecería los mecanismos de búsqueda y localización de personas desaparecidas, honrando la memoria de quienes aún no han sido encontrados y brindando esperanza a sus familias.
El reconocimiento del terrible fenómeno es un gran paso que muestra la madurez política más allá del costo. Es un drama nacional que no puede ser soslayado, el anuncio de la doctora Claudia Sheinbaum Pardo para enfrentar la realidad con una nueva visión y fortaleciendo institucionalmente el objetivo es un gran mensaje inédito que requerirá una operación política interinstitucional de alto nivel, efectiva y urgente.
