Felipe Calderón, narcopresidente
El próximo 16 de octubre, la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York, a través del juez Brian Cogan emitirá el fallo en el que ratificará la solicitud de la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York que el pasado 19 de septiembre postuló darle cadena ...
El próximo 16 de octubre, la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York, a través del juez Brian Cogan emitirá el fallo en el que ratificará la solicitud de la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York que el pasado 19 de septiembre postuló darle cadena perpetua al secretario de Seguridad Pública del gobierno panista de Felipe Calderón, por haber afectado a ciudadanas y ciudadanos norteamericanos y mexicanos, al haber sido acreditada la conspiración para facilitar el tráfico de centenas de toneladas de cocaína, así como haber recibido más de 1,500 millones de dólares como contraprestación por parte del Cártel de Sinaloa, particularmente de la facción de El Chapo Guzmán, quien, por cierto, también fue condenado a cadena perpetua.
Felipe Calderón Hinojosa, presidente de México de 2006 a 2012, fue quien nombró a Genaro García Luna como secretario de Seguridad Pública, con quien diseñó “la sangrienta guerra contra el narco", que inició el descontrol de la gobernabilidad y la violencia en varias regiones del país. A la fecha, se ufana de haber atacado al narcotráfico, pero jamás resolvió las causas de la desigualdad, la pobreza y la marginación de millones de mexicanas y mexicanos.
En la legislación estadunidense, la figura del encubrimiento, al igual que en México, merece sanciones similares a las del autor de un delito, tratándose de la gravedad de las conductas realizadas por Genaro García Luna, muy seguramente Calderón será llamado a comparecer por la evidente y obvia participación en las actividades delictivas de su mano derecha, que se enriqueció infinitamente a costa de la vida de miles de mexicanas y mexicanos, y de otros tantos estadunidenses, pues se han destruido familias por el alto consumo de estupefacientes.
El círculo cercano a Felipe Calderón Hinojosa también tendría que poner sus barbas a remojar, ya que su silencio es una forma de coparticipación. Han apostado al olvido en nuestro país, a la prescripción de los delitos, sin embargo, muchas de las conductas se consideran delitos continuados por lo que la prescripción no podría argüirse. Desde hace varios años hay en curso investigaciones muy importantes en agencias de seguridad estadunidenses que arrojan responsabilidades criminales, con las que eventualmente se solicitarán órdenes de detención con fines de extradición en contra del círculo más cercano a Felipe Calderón Hinojosa.
Mientras algunos, que están siendo investigados, asesoran cómo combatir la reforma judicial en México; otros ya se están autocandidateando para ser ministros; la realidad es que los espacios de participación están sujetos a las propuestas contenidas en la Constitución y que serán emitidas tanto por el propio Poder Judicial y el Poder Ejecutivo, así como por el Legislativo; resultará un absurdo que se postulen quienes incendiaron la pradera protegiendo narcotraficantes en nuestro país en el sexenio de Calderón.
Las condiciones de Genaro García Luna para asumirse como testigo protegido no le serán favorables por el daño ocasionado al pueblo de México y al estadunidense, por lo que esa versión queda completamente descartada, mucho menos la libertad condicional; la lógica del jurado es que, incluso, causó más daño que el propio narcotraficante Joaquín Guzmán Loera; el hecho de haber sido servidor público complica cualquier forma de medida cautelar que le pudiera beneficiar.
El único y acreditado narcopresidente es y será para la posteridad Felipe Calderón Hinojosa, así pasará a la historia, como el encubridor del tristemente célebre Genaro García Luna.
