“Sé como el agua…”

El lenguaje de signos se utiliza para mover pertrechos dentro de una masa de personas

Ayer salieron a marchar un millón y medio de habitantes de la ciudad de Hong Kong. Desde hace más de dos meses, las calles de esa provincia autónoma de China han sido el escenario de una brusca confrontación entre una población local de arraigadas tradiciones democráticas y un gobierno centralista chino autoritario. La batalla es épica y está arrojando enseñanzas importantes acerca de cómo enfrentar democráticamente a un régimen autoritario.

Siete son las tácticas que emplea el movimiento para sostenerse, convocarse, evitar la represión y crecer en sus apoyos y participantes. La primera táctica rechaza la idea de los campamentos y bloqueos estáticos. Es un movimiento que aplica la movilidad y fluidez de sus actos, justamente para evitar que la policía pueda concentrar sus esfuerzos en puntos perfectamente ubicados y de fácil ataque. La táctica se denomina “Sé como el agua…”.

El movimiento no tiene líderes que pueden ser blanco fácil de represión por parte de las fuerzas de seguridad del Estado. Las redes sociales son el instrumento preferido de convocatoria a eventos, acciones y son donde transcurre la discusión acerca de futuras acciones. Se denomina manifestaciones de código abierto.

AirDrop se ha convertido en la aplicación de mayor uso por parte de los integrantes del movimiento, puesto que WhatsApp y telefonía móvil en general pueden ser saboteados desde la China continental. AirDrop funciona con Bluetooth y no requiere telefonía con internet. Todos llegan a sus eventos con AirDrop abierto para recibir mensajes de lo que sigue.

El lenguaje de signos se utiliza para mover pertrechos dentro de una masa de personas. Cuando la primera línea de confrontación con la policía requiere algún apoyo, el lenguaje de señas difunde rápidamente el requerimiento.

Crearon equipos de “bomberos” capaces de neutralizar las bombas lacrimógenas, utilizando conos para taparlas y luego agua para apagarlas. El pasado fin de semana, la policía agotó su almacén de bombas lacrimógenas porque tan pronto las disparaban, los “bomberos” las apagaban.

Para evitar estampidas provocadas por las acciones represivas de las autoridades, los manifestantes se retiran gritando, al unísono, “uno, dos, uno, dos”, para ordenar la retirada y no caer en las estampidas que provocan muertes y lesionados.

Han logrado financiamiento vía el mecanismo conocido como “micromecenazgo”. Negocios de todos tamaños aportaron recursos para financiar, por ejemplo, publicaciones en múltiples periódicos internacionales durante la reunión del G-20 en Japón. La publicación decía: “Apoyad a Hong Kong en el G20”.

Ante el autoritarismo, existen respuestas democráticas. No lo olvidemos.

Twitter: @rpascoep

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