Rusia prepara nueva fase de guerra
Parte del plan de Putin podría consistir en tratar de tomar Kiev de nuevo.
Según informan los generales ucranianos, encabezados por Valery Zaluzhny, el comandante del Estado Mayor del ejército ucraniano, la Rusia de Putin está preparando una gran ofensiva contra su país, probablemente a principios de enero, mediados o, a más tardar, en febrero. Sus fuentes de inteligencia, tanto propias como de organismos de inteligencia y seguridad de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, España e Israel, indican que los preparativos para una nueva invasión a Ucrania desde distintos puntos de Rusia, y probablemente Bielorrusia, están desarrollándose rápidamente. Esta información la dieron a conocer en una larga entrevista con la revista The Economist, dada a conocer en la semana que corre. Con un tono pragmático y desafiante, Zaluzhny deja en claro que, a pesar del duro invierno, las tropas ucranianas no van a reducir sus movimientos tácticos y estratégicos.
Asegura que parte del plan de Putin podría consistir en tratar de tomar Kiev de nueva cuenta. Dicho intento refrendará la intención de Putin de tomar control de todo el país, y no sólo de las cuatro provincias que ha declarado que son parte de Rusia. Es decir, parece decidido a alargar y profundizar su guerra de conquista de otro país, contraviniendo todas las leyes internacionales sobre el respeto a la soberanía e integridad territorial de las naciones.
En estos días, Putin convocó en Moscú a todos los mandos de su ejército para, se supone, dar sus instrucciones acerca de cómo deberán proceder para iniciar y llevar a buen término la invasión a Ucrania. Los ataques a las instalaciones eléctricas y del suministro de aguas ucranianas por parte de los rusos, utilizando misiles y drones iraníes, han sido una estrategia para desmoralizar al pueblo ucraniano y para ablandar las defensas militares ucranianas en vísperas del nuevo asalto ruso a ese país. Según se ha podido saber de documentos militares rusos capturados por los ucranianos, Putin estaría dispuesto a sacrificar 300 mil soldados con tal de ganar la guerra y conquistar Ucrania. Al parecer, considera que su legado histórico depende del desenlace de esta guerra. No se equivoca en su apreciación. Los ucranianos, en voz de su más alto mando militar, están en la tesitura de seguir atacando las posiciones rusas en los territorios ocupados. Y, al mismo tiempo, están preparándose para enfrentar una nueva ofensiva rusa desde varias direcciones. Para ello, sus requerimientos de más armas, tanques, misiles y municiones son su prioridad hoy. Los viajes para reunirse con líderes de la OTAN han servido para definir estrategias militares ante los retos que presenta la confrontación entre el armamento occidental y el ruso. Es una parte interesante de la guerra que servirá a analistas de guerra en todo el mundo. La guerra en Ucrania se ha convertido en un laboratorio, donde rusos y occidente están probando nuevas y viejas estrategias, junto con nuevas y viejas armas para conocer su utilidad en el mundo de las nuevas guerras. Las guerras del futuro y cómo se van a combatir.
Una de las armas que toma un lugar central en esta guerra es el dron, tanto para espionaje como para ataque y defensa de retaguardias. También los misiles teledirigidos y con precisión de geolocalización. Así como los vehículos que sirven para lanzar misiles y rápidamente cambiar de posición para no ser atacados cuando el enemigo los detecta. Una guerra así requiere de mucha movilidad y acceso permanente al internet para conocer los movimientos del enemigo y para definir los blancos a atacar. Los centros de comando, lejos de la primera línea de combate, son fundamentales para lanzar ataques precisos, según la información proporcionada por los soldados en primera línea, pero también por información obtenida por los satélites. Por ejemplo, Ucrania sabe de todo el tejido de trincheras que han cavado los rusos alrededor de la zona sur de Jersón, en un intento por defender sus líneas de abasto de armas, municiones y alimentos desde Crimea. Es información obtenida por inteligencia satelital. Esa misma información le sirvió a Ucrania para saber que en un edificio en la ciudad ocupada de Melitópol estaba reunido un comando mayor de los mercenarios del Grupo Wagner y, acto seguido, fue destruido el edificio por misiles ucranianos. No se tienen reportes públicos del saldo del ataque. En Ucrania se están definiendo las características de las guerras del futuro. El odio y salvajismo es el mismo de toda guerra, desde el inicio de la humanidad. Pero el poderío destructor es nuevo y nos debe alarmar.
