Las misiones cubanas
• Según estudios, desde 1963 han participado alrededor de 400 mil brigadistas cubanos, aunque sólo la mitad son médicos.
A finales de 2019, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) calificó de “trabajo forzoso” las condiciones en las que laboran los médicos cubanos, “así como otros profesionales...” que forman parte de las Misiones de internacionalización que desde 1963 el gobierno cubano despliega en el exterior. El gobierno cubano fue informado de este documento en noviembre de ese año, mismo que fue redactado por una relatoría especial encargada por la secretaría general del organismo internacional.
Según estudios realizados sobre la historia de las brigadas médicas, desde 1963 han participado alrededor de 400 mil brigadistas cubanos, aunque sólo la mitad son médicos.
Han participado en 164 países de América Latina y el Caribe, en África, Oriente Medio y Asia.
622 de esos médicos presentaron una denuncia ante las Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional sobre “una forma moderna de esclavitud”.
Aparte de la retención de sus salarios que debieran recibir en países ajenos al suyo, porque se los queda el Estado cubano, el Código Penal cubano castiga con sanciones de ocho años de prisión a todos los funcionarios que no terminan las misiones médicas o deciden no volver a Cuba.
Las familias de los brigadistas son retenidas en Cuba como forma de chantaje al internacionalista tentado a no volver a la isla.
Este chantaje es tomado del modelo de Corea del Norte, que “renta” millones de sus compatriotas a países asiáticos, manteniendo a sus familiares como rehenes en ese país insular.
Los trabajadores cubanos en el exterior están obligados a entregar “voluntariamente” entre el 75% y el 90% del salario que reciben al gobierno cubano. Muchas veces viven en condiciones verdaderamente precarias, dependiendo del país y su localización urbana o rural. Adicionalmente, existe el señalamiento, que tendría que comprobarse, de que los ingresos obtenidos por el gobierno cubano por el concepto de sus brigadas internacionales representan el mayor ingreso que percibe ese país, más, incluso, que las remesas que ingresan enviadas por particulares a sus familiares.
El coordinador de los senadores del PAN, Julen Rementería, explicó la información del pago hecho por México al gobierno isleño por los servicios de 585 cubanos, no necesariamente médicos, por la cantidad de “casi” 256 millones de pesos por tres meses de trabajo. Es decir, 433 mil pesos por cada cubano durante esos tres meses. Sería equivalente a un salario mensual de 144,333 pesos por cada cubano, cuando el salario promedio de un médico mexicano es de 17 mil pesos.
Al presidente L ó p e z Obrador se le ocurrió decir una mentira para justificar el eventual arribo de más cubanos a México. “No tenemos médicos en México”, ofendiendo a los miles de médicos con licencia desempleados que fueron despedidos por su gobierno. Todos los gremios de médicos en México alzaron la voz en contra de lo dicho por el Presidente.
Evidentemente, López Obrador le quiere regalar mucho dinero a Cuba. Claro, dinero público, no suyo. Sería mejor que metiera el dinero en un avión de nuestro complaciente ejército para mandarlo a Cuba, en vez de hacer la farsa insultante de traer a unos médicos y agentes de seguridad de Cuba, fingiendo que nos van a ayudar, para disfrazar la entrega.
El tema pendiente, para el gobierno de México, es aquel pequeño detalle de ser cómplice del “trabajo forzoso...” de cubanos.
