Convivio incierto en Brasil
Lula propone convertirse en el gran constructor de un nuevo frente regional de países de América del Sur.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, convocó a una reunión de presidentes de Sudamérica, con el propósito de impulsar un proceso de integración regional. Llegaron a la cita los jefes de Estado de Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia,Ecuador, Guyana, Paraguay, Surinam, Uruguay y Venezuela. Casi todos los mandatarios enfatizaron que el objetivo de su presencia era “reafirmar la unidad sudamericana frente a los desafíos de un nuevo mundo multipolar".
Lula inició su presidencia con inusitado activismo internacional. Primero asistió a una reunión sobre el medio ambiente en Egipto, para defender la Amazonia. Acudió a Washington y después a una reunión del G20. Posteriormente, viajó a China para promover los negocios chinos en Brasil y para reactivar el bloque de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), que había permanecido dormido durante los últimos años. Habló con Putin por teléfono y se “postuló” como mediador entre Rusia y Ucrania para resolver la guerra, con un plan que implicaba un cese al fuego inmediato. Esa propuesta es algo que siempre ha rechazado Ucrania, porque significa reconocer la permanencia del agresor en su territorio soberano. Lo sabe Lula. ¿Será por eso que lo plantea? También “culpó” e hizo responsables a Zelenski como a Putin por la continuación de la guerra. Lula y China coinciden en este análisis sobre la guerra en Ucrania, y se acercan a considerar que EU es el verdadero responsable de la guerra, apoyándose en análisis hechos recientemente por Kissinger.
Ahora, Lula propone convertirse en el gran constructor de un nuevo frente regional de países de América del Sur. Es de notarse que ni Centroamérica ni el Caribe ni, especialmente, México son considerados para su inclusión en este proyecto. Es el reconocimiento que hace Lula al poder de los bloques regionales como potencia para afrontar “el nuevo mundo multipolar”. Implícitas en la convocatoria van observaciones en dos sentidos. Por un lado, se presupone que el BRICS es un ente resquebrajado por realidades mundiales, empezando por la invasión rusa a Ucrania. Impulsar al BRICS implica avalar, objetivamente, a la invasión rusa, y tanto China e India, como Brasil, quieren presentarse como “neutrales” en el conflicto, aunque no lo sean necesariamente.
Por otro lado, el frente sudamericano lo es, en tanto se opone al otro frente regional de América del Norte, integrado por Canadá, EU y México. Centroamérica y el Caribe viven económicamente a expensas del bloque de América del Norte. Y México también, aunque se le tuerza al hígado latinoamericanista reconocerlo. Así son las realidades históricas, geográficas y económicas.
Sudamérica contra América del Norte. Ésa es una primera conclusión que llevó a Lula a promover la creación de su bloque de países. Pero cometió un error, casi de primaria, en la reunión inicial, que pudiera marcar su eventual fracaso. En vez de concebir al frente como neutral políticamente y defensor de los intereses de seguridad, económicos y medioambientales de sus integrantes como objetivo primario, introdujo una orientación ideológica al elevar la presencia e importancia de Maduro, dictador de Venezuela, en la reunión. Esa presencia, con recibimiento de Estado, inmediatamente le dio una connotación ideológica al encuentro que podrá, potencialmente, llevar el esfuerzo al mismo fracaso que sufrió Unasur en su momento. Exaltar a una dictadura en el contexto de la reunión inicial del frente provocó deslindes públicos y privados, que generó la impresión de precariedad e insensatez de la iniciativa brasileña.
Y eso a pesar de que el canciller brasileño expresó que la intención de la reunión era evitar las connotaciones ideológicas. Es evidente que querer abarcar mucho puede destruir la eficacia de una convocatoria plural en una región del mundo donde las oleadas hacia las izquierdas, y después hacia las derechas, son la realidad. Eso lo debería saber Lula, que lo vive y sufre en su propio país.
