Zelenski y sus decisiones

Lo que pudo ser un reajuste gubernamental de rutina para el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, terminó causando una problemática social y un gran descontento en las estructuras militares nacionales.  

Haya sido purga, un movimiento político, una jugada con estilo soviético o simplemente una estrategia militar, a Zelenski se le salió de control haber relevado a Mijailo Fédorov como ministro de Defensa. 

El descontento de la población ucraniana se expandió de las redes sociales a las calles en las principales ciudades del país invadido. Las protestas y los gritos mostraban que Zelenski había errado al haber elegido entre su ministro de Defensa, Mijailo Fédorov; y su comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Oleksander Syrskyi.

Fédorov era un hombre que estaba queriendo cambiar las tácticas militares con innovadoras ideas y con propuestas de reformas que pudieran dar una nueva imagen al ejército ucraniano. Existían roces y diferentes puntos de vista en lo militar, aunque se estuviera en el mismo equipo. Syrskyi y Fédorov pertenecían a diferentes generaciones. Uno era de la nueva escuela ucraniana. El otro, seguía las prácticas soviéticas de la vieja escuela. Ambos tenían diferentes aceptaciones dentro y fuera de las cúpulas militares. Ambos eran importantes. Habían hecho grandes cosas por Ucrania desde el inicio de la guerra. El más popular o aceptado era Fédorov por sus logros en sólo casi siete meses de haber tomado el puesto como ministro de Defensa. Se notaban los cambios, específicamente en cómo los drones estaban jugando un papel crucial dentro de la guerra y su efectividad al interior de Rusia.

Ante esto, Zelenski guardó un poco de silencio y lo consultó con su gente más cercana. La población estaba siendo un factor grande. La presión aumentó. El mandatario trató de darle un puesto menor a su exministro de Defensa dentro del gobierno o en una parte de innovación militar dentro del Ministerio de Defensa. Fédorov no aceptó. Era reinstaurarlo como ministro de Defensa o nada.

Zelenski quiso apagar su propio fuego con nombres cercanos a Mijailo Fédorov, pero aun así, seguía existiendo inconformidad. 

Al pasar los días y continuar con las críticas, Zelenski no tuvo de otra más que salvarse a sí mismo y darle las gracias a Oleksander Syrskyi. Era natural. Tenía que ser así. Su reacomodo gubernamental provocó un desastre interno. El presidente ucraniano terminó relevando al hombre que defendió Kiev en 2022, reconquistó la región de Járkov en 2023 y comenzó la invasión en Kursk, Rusia, durante 2024.

Syrksyi se fue de manera injusta y debido a las circunstancias por la puerta de atrás. La elección de Zelenski pasó de ser política, a una para controlar los daños. Sea como sea, el daño ya está hecho. No hay vuelta atrás. 

Puede que llegue el general Mijailo Drapatyi y reemplace a Syrskyi, pero me atrevo a decir que es un movimiento tardío.

Volodímir Zelenski necesita aprender de sus decisiones políticas. Fédorov le costó caro. Yo dudo que lo traiga de vuelta al Ministerio de Defensa. Sería aceptar que erró.

Ojalá que esto no le salga caro a Ucrania en lo militar. Espero que no. Se vienen meses importantes dentro de la guerra.

NOTA DIPLOMÁTICA

1. Los propagandistas rusos piden en uno de los programas de debate más importantes de Rusia crear un grupo militar con niños y mujeres para defender a la patria ante las dificultades de la guerra en Ucrania. Algo así como en la Segunda Guerra Mundial. ¿Existe tanta desesperación?