La visita de Zelenski a Washington

Desde la semana pasada empezaron a surgir rumores sobre una visita del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, a la capital estadunidense. No sería visita de Estado, pero sí de protocolo y trabajo. El propósito tenía que ver principalmente con dos cosas: 1. El funeral del exsenador republicano, Lindsey Graham, quien murió de manera repentina después de un viaje a Ucrania. 2. Reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca.  

Dicho viaje a Estados Unidos serviría también, a mi parecer, para calmar un poco las aguas entorno a la crisis política que surgió recientemente después de que el mandatario ucraniano decidiera realizar algunos cambios polémicos dentro de la más alta cúpula militar del país invadido y de su gabinete.

Zelenski necesitaba aire fresco, aunque tratara de verse seguro y tranquilo. Le cayó como anillo al dedo. Ucrania estaba siendo vista por todo el mundo, especialmente por la administración de Donald Trump. Su viaje a Washington se daba justo a días de publicarse una entrevista por parte de la bloguera MAGA, Laura Loomer, donde se hablaban cosas positivas entre Zelenski y Trump.

Además, desde hace días se sabía ya de lo impresionado que se encontraba Trump ante los efectivos ataques con drones muy dentro de Rusia. Por ahí surgió una posibilidad durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, sobre algún tipo de concesión para producir misiles de defensa Patriot en Ucrania bajo la supervisión estadunidense y un proyecto que tuviera que ver con los drones.

Zelenski tenía que cabildear y persuadir a Trump. El momento era para Ucrania. Su visita debía salir bien o al menos con un sabor positivo. Los mismos republicanos estaban encantados con los recientes resultados y esperaban la visita del presidente ucraniano para tratar de pasar un proyecto de ley dentro del Senado que había sido impulsado por el difunto senador Lindsey Graham sobre nuevas sanciones al Estado ruso y a terceros países que compren petróleo ruso.

Las expectativas eran altas. Habían surgido diversas noticias que envolvían a Rusia y a Irán dentro de la guerra. 

Dicho y hecho, el martes se reunieron Trump y Zelenski a las 9:30 de la mañana tiempo local en la Oficina Oval de la Casa Blanca. Fue a puerta cerrada sin prensa. No duró más de una hora. No estuvo presente el vicepresidente JD Vance. Los tiempos eran un poco apretados, pues Trump se debía reunir también con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, para después acudir a los funerales de Lindsey Graham.

Al pasar las horas del martes, la prensa internacional y la prensa ucraniana hicieron saber que el encuentro Zelenski-Trump fue un 8 de 10. Se pudo concretar el tema de la producción de misiles de defensa Patriot en Ucrania, como también, algunas otras cuestiones bilaterales.

Sea como sea, el mandatario ucraniano necesitaba sacar algún provecho de su visita a Washington DC. Le fue bien con Trump y estuvo presente cuando se aprobó el proyecto de ley que dejó abierto en su momento el difunto senador Lindsey Graham sobre Rusia.

La tendencia es favorable en las relaciones entre Ucrania y Estados Unidos.

NOTA DIPLOMÁTICA

 1- ¿Cómo puede usted recibir una medalla por parte de Vladimir Putin? Sólo necesita ser un político ruso, arrastrarse y gritar cinco veces en la Duma Estatal: Rusia, Putin y victoria.

2- ¿Qué van a hacer en Rusia después de la guerra? Es una pregunta que le causa un poco de gracia a Vladimir Putin. 

3- Regresó la derecha y el apellido Fujimori a Perú.