Putin no viajará a Estambul

El desfile militar y las celebraciones del Día de la Victoria en Moscú se llevaron a cabo de manera tranquila. Las amenazas del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, resultaron ser más blofeo que verdaderamente lo que se proponía a realizar. No sé en qué momento ...

El desfile militar y las celebraciones del Día de la Victoria en Moscú se llevaron a cabo de manera tranquila. Las amenazas del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, resultaron ser más blofeo que verdaderamente lo que se proponía a realizar. No sé en qué momento se le ocurrió al mandatario declarar que no garantizaba la seguridad de los jefes de Estado o de los presentes en el desfile militar, pero, por lo que se envolvía y la cantidad de invitados extranjeros que había, fue irresponsable y peligroso. ¿Se imagina usted lo que hubiera provocado un ataque a la Plaza de Roja ese 9 de mayo?

Sobre esto y pasando las festividades patrióticas más importantes de los rusos, Zelenski aseguró que decidió no atacar la Plaza Roja debido a que China le pidió no hacerlo.

Sea como sea, Moscú terminó sus festividades en paz. En todo Rusia, no fue tanto así.

Al llegar el domingo por la noche, la tregua relacionada al Día de la Victoria e impuesta por el presidente ruso, Vladimir Putin, había culminado después de tres días. A la par, el mandatario ruso dio un pequeño mensaje pasadas las doce de la noche en el Kremlin. La expectativa era bastante grande, pues algunas horas antes en Kiev, su homólogo ucraniano y los máximos aliados europeos de Ucrania acordaron implementar un cese al fuego de 30 días a partir del 12 de mayo. La bolita y la presión pasaban a Rusia. El mensaje de Putin era bastante esperado. La prensa internacional y la rusa estaban más que atentas. El presidente ruso tardó en salir más de 30 o 40 minutos. Todos esperaban un mensaje sobre la propuesta del cese al fuego que se había acordado en Kiev. Mi intuición siempre fue que no la aceptaría. En efecto, no me equivoqué del todo.

Vladimir Putin ignoró completamente la idea propuesta en Kiev. Por su parte, planteó lo siguiente: Rusia y Ucrania se deben sentar a negociar en Estambul, Turquía, sin intermediarios y sin condiciones previas. Reestablecer las negociaciones que colapsaron a finales del 2022.

Sinceramente, algo me decía que esto era más manipulación que realmente buscar diálogo, la paz o un cese al fuego.

La fecha la fijó él mismo: 15 de mayo en Estambul.

Desde ese mensaje hasta el miércoles, todo el mundo se preguntaba si el mismo presidente Putin acudiría a Turquía; esto porque horas después de su mensaje en el Kremlin, su homólogo ucraniano declaró que lo esperaría y negociaría con él cara a cara en Estambul.

De manera mañosa y hasta controversial, el jefe de Estado ruso calló, y todo su aparato gubernamental también. La instrucción fue no decir nada hasta que el mismo dueño del Kremlin diera la lista de la delegación rusa que participaría en las negociaciones con Ucrania.

Siendo franco, desde el lunes pensé que no asistiría a Estambul. Dicho y hecho, ayer supimos que no estaría viajando. Mandó a una delegación con perfiles de nivel bajo-mediano. El más importante es su asesor Vladimir Medinsky, quien ya había participado en las negociaciones del año 2022.

¿A qué juega Rusia? ¿El que propuso negociar en Turquía decidió no asistir? ¿Por qué? Más que un show político o que Zelenski sea un payaso (así lo refieren los rusos), creo que el que peor queda es el mismo Putin.

Suceda lo que suceda, dudo que se den avances.

Ni Putin ni Trump ni Zelenski estarán en Estambul. Sólo delegaciones.

Todo indica que será un fiasco y una manipulación. Tanto así que comenzarán hasta hoy viernes. No el jueves.

¿De verdad Rusia busca la paz? Creo que todos sabemos la respuesta.

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