La tercera llamada telefónica entre Trump y Putin
La tercera llamada telefónica entre Donald Trump yVladimir Putin se fraguó al calor de lo acontecido en Estambul, Turquía, con las delegaciones de Rusia y Ucrania. Supimos que sí hubo una delegación estadunidense, pero que no fue determinante en la práctica y en ...
La tercera llamada telefónica entre Donald Trump y Vladimir Putin se fraguó al calor de lo acontecido en Estambul, Turquía, con las delegaciones de Rusia y Ucrania. Supimos que sí hubo una delegación estadunidense, pero que no fue determinante en la práctica y en cómo se llevó a cabo el diálogo en territorio turco. Por su parte, la delegación anfitriona, estuvo siempre mediando en ambos lados.
Por los resultados vistos; las amenazas que dio el asesor del presidente Vladimir Putin, Vladimir Medinsky, a Ucrania en ceder las regiones anexadas y reconocer a Crimea como pare de Rusia; la prolongación de las negociaciones para junio; un posible encuentro entre Putin-Zelenski y el intercambio de prisioneros pactado de 1000/1000 prisioneros, el mandatario estadunidense lanzó un petardo publicando en sus redes sociales contenido sobre una posible reunión con Putin en dos o tres semanas, como también una llamada telefónica el lunes 19 de mayo con su homólogo ruso. Asimismo, presumió que sólo él y Putin podían hacer al mundo más seguro.
Algo me dice que lo sucedido en Estambul no le resultó suficiente o convincente al presidente cuadragésimo séptimo de la nación estadunidense. Por eso, propuso un encuentro y una llamada telefónica con el presidente ruso.
De igual manera, se piensa bastante curioso que el hombre que hace semanas atrás quería dejar de mediar en Ucrania, vuelva a la ofensiva para tratar de terminar la guerra. ¿Creerá todavía que puede persuadir a Rusia en terminar la guerra durante las próximas semanas? Si no pudo hacerlo en 24 horas de quedar electo como presidente, ¿podría hacerlo en poco más de 100 días que ya lleva su administración? Me queda la duda.
Dicho y hecho, el encuentro telefónico entre ambos mandatarios se concretó para iniciar a las 5 de la tarde tiempo Moscú y 10 de la mañana tiempo Washington. Uno se encontraba tomando la llamada en una escuela de música de Sochi y el otro desde la Casa Blanca.
Fue una llamada de dos horas con cinco minutos. Fue cordial, amistosa, llena de halagos y bromas para el mandatario estadunidense. El asesor en política exterior del presidente Putin, Yuri Ushakov, comentó que ambos mandatarios se hablaron de “tú”. La llamada se dio de manera útil, informativa y concreta. El tema principal fue Ucrania, pero también se entabló lo que sucede en Oriente Medio y se dejó más que abierta la posibilidad de reestablecer relaciones comerciales entre Rusia-Estados Unidos al terminar el conflicto bélico en Ucrania.
Por las palabras del mismo presidente Putin al dar una conferencia prensa al final de la llamada telefónica, pudimos saber que usó palabras más técnicas y con un tono que dejan ver un modo distinto en su criterio para terminar la guerra: trabajar en un memorando que lleve a un cese al fuego, para después cerrarlo con un acuerdo de paz. Asimismo, que Ucrania se comprometa con Rusia para que se pueda trabajar en una resolución.
A leer los principales periódicos moscovitas y los detalles del encuentro telefónico, puedo interpretar que Putin sigue hablándole bonito y manipulando a Donald Trump de manera bastante inteligente. Se gana tiempo en proponer cosas, pero nunca ceder en nada. Todo se condiciona y exige para llegar al punto final. El resultado es una victoria diplomática para Putin. Prosigue apantallando a un Trump que siempre queda maravillado de su amigo ruso.
Tenemos mucho bla-bla-bla, pero pocos resultados. Nada concreto. Así sigue siendo.
¿Sigue pensando Trump que Putin quiere la paz?
