Biden: ¡No vengan a Estados Unidos!
La confusión del “hombre bueno” ilusionó a miles.
La administración del presidente cuadragésimo sexto de Estados Unidos se ha estado concentrando en tres temas fundamentales dentro de sus 100 primeros días de gobierno: vacunación covid, migración y estímulos fiscales para la economía interna.
Aunque dentro de la Casa Blanca consideran que el tema de la migración en la frontera sur de Estados Unidos es sólo un “problema grande”, distintos medios informativos y diversas voces dentro del Capitolio se atreven a decir que esta situación se ha convertido en una “crisis”.
La responsabilidad recae completamente para la gestión en turno y las consecuencias se podrían ver desde mucho antes de 2022. ¿Por qué podríamos ver las consecuencias desde antes? Sencillamente, porque hay varias facciones demócratas que no están de acuerdo con las acciones migratorias que está implementando el presidente Joe Biden: algunos están a favor de despenalizar la inmigración ilegal hacia EU, como otros han pensado que sería un grave error para la seguridad interna del país. Se sabe que la actual vicepresidenta, Kamala Harris, habría tomado la postura de no penalizar la entrada ilegal al país cuando contendía la elección interna demócrata. Todavía para 2019, y según la encuesta NPR/PBS NewsHour, 51% de demócratas pensaba que era una buena idea, sin embargo, 61% pensaba que era algo bastante progresista.
Aunque Biden sea un demócrata, es bien sabido que nunca ha estado de acuerdo en despenalizar la inmigración ilegal hacia Estados Unidos. Según una encuesta de CNN, sólo 28% del votante promedio piensa que es una “buena idea” despenalizar la inmigración ilegal, y 65% considera que sería una “mala idea”.
El latino, el centroamericano y el mexicano pensaron que al entrar Joe Biden a la Casa Blanca se abrirían las fronteras entre México y Estados Unidos de manera automática. Se dejaron ir por la iniciativa de regularizar a más de 11 millones de indocumentados dentro de territorio estadunidense. La confusión del “hombre bueno” ilusionó a miles para buscar un nuevo futuro.
La realidad es que nunca prometió abrir las fronteras o dar paso libre al país. Las consecuencias se han dejado ver desde un principio: más de cinco mil detenidos por día en la frontera sur y lo que más preocupa es la cantidad de menores de edad que son detenidos en la línea fronteriza. Se esperan más 150 mil inmigrantes para finales de marzo y principios de abril.
Según cifras de la Patrulla Fronteriza, 70% de los aprehendidos oscila entre 16 y 17 años, 1.5% corresponde a niños de uno a tres años y el resto son familias o mayores de edad. En febrero se incrementaron en 28% las detenciones y se contabilizaron casi 100 mil.
El mensaje de Biden ha sido claro: ¡No vengan a Estados Unidos!
¿Sigue siendo el “hombre bueno” para los que buscan llegar a EU?
Los centros de detención se encuentran en su máxima capacidad de alojamiento. Las imágenes reflejan la situación deplorable que le dejó Trump a Biden. En Donna, Texas, el centro de detención es para 250 personas, pero hay más de 4,100, por ahora. Se espera una inversión importante en camas y en la expansión de estos lugares.
Biden declara que fue elegido para resolver problemas, no para quejarse del pasado.
¿Será capaz de bajar el flujo migratorio en los próximos seis meses con la ayuda de México, sirviendo éste todavía como un escudo antiinmigrante y un refugio temporal?
Joe es la esperanza de muchos migrantes, pero también la barrera de la desilusión para otros.
