Aumenta la frustración de Trump con Rusia
La semana pasada, Rusia y Ucrania se atacaron en diferentes puntos de sus territorios. Los drones ucranianos alcanzaron Moscú y provocaron el cierre del espacio aéreo en los tres principales aeropuertos civiles de la capital rusa. Destrozos, explosiones, disparos y malos ...

Ricardo Ortiz Esquivel
Internacionalística
La semana pasada, Rusia y Ucrania se atacaron en diferentes puntos de sus territorios. Los drones ucranianos alcanzaron Moscú y provocaron el cierre del espacio aéreo en los tres principales aeropuertos civiles de la capital rusa. Destrozos, explosiones, disparos y malos momentos pasaron las fuerzas armadas rusas al tener que reaccionar ante un ataque masivo de drones por parte de los ucranianos.
Ante esto, Rusia dejó claro que respondería de manera concisa. Rusia se vengaría. La respuesta no sería proporcional, sino peor.
Dicho y hecho, el domingo se registró el mayor ataque ruso en lo que va de la guerra. Rusia dejó sentir su ira y su enojo en todo Ucrania. La capital ucraniana y las principales ciudades del país sintieron la respuesta que envió el Kremlin: Más de 360 drones y 90 misiles. La mayor defensa se dio en Kiev, donde los ucranianos pudieron derribar más de cien drones. Sin embargo, no fueron suficientes las baterías de defensa o los sistemas antiaéreos en la capital. A las otras ciudades, les tocó lo peor sin tanta infraestructura de defensa.
El resultado fue más de 20 personas fallecidas, decenas de personas heridas, edificios civiles derribados y puntos estratégicos destruidos. Moscú se justificó y mintió al decir que sus fuerzas armadas no mataban a civiles.
Las imágenes de esos ataques contrastan con los recientes esfuerzos extendidos en Estambul y en la tercera llamada telefónica entre Trump y Putin.
Al saberse el resultado de los ataques rusos, el presidente Donald Trump dejó entrever su frustración y enojo. La prensa estadunidense presionó para saber su respuesta ante lo sucedido en Ucrania.
El mandatario estadunidense expresó que su homólogo ruso se había vuelto loco y que el actual conflicto en Ucrania no era suyo, sino de Biden. Desencantado, hizo saber que, si no fuera por él, muchas cosas malas hubieran ya sucedido en Rusia. Además, enfatizó que, si las cosas no se resuelven en una semana o dos, entonces podría imponer sanciones al país invasor (lleva semanas en las que dice lo mismo).
Es bien sabido que el congreso estadunidense tiene listo un nuevo paquete de sanciones contra Rusia. Lo único que resulta un obstáculo es la decisión de Trump en no querer castigar aún a Rusia. Tiene fe en que se llegue a una resolución de paz.
Mientras tanto en Rusia, la prensa no vio con buenos ojos las palabras de Trump. El Kremlin, por su parte, hizo ver que Trump contestaba desde un punto emocional. Las críticas se hicieron sentir. A los rusos no les gustaron las declaraciones del mandatario estadunidense. Se sintió una exasperación que no se vivía en meses.
Rusia tiene claro lo que quiere: alcanzar sus objetivos con o sin la paz. Poco o nada le importa si Trump se sale oficialmente de su estatus mediador en las negociaciones. Sería mucho mejor, especialmente si deja de apoyar militarmente a Ucrania.
Rusia negociará con el lado ucraniano en una segunda ronda el próximo 2 de junio en Estambul, Turquía. Todo está listo. Sólo se espera la respuesta de Kiev.
Entre tanto, los principales aliados europeos de Ucrania quitaron todas las restricciones que existían en el uso de su armamento. Hay carta abierta. Ucrania puede bombardear territorio ruso sin restricciones. Además, Alemania ve la posibilidad de enviar misiles Taurus a Ucrania.
Al saberse todo esto, dudo que se llegue a algo esperanzador en Estambul.
Es más, creo que Rusia está preparando algo nuevo (¿verano?) si no se llega a una resolución en las próximas semanas.