Un enfoque multidimensional para abordar el cambio climático
El cambio climático nos ha obligado a todos a replantearnos la manera en que vivimos. Desde la generación y consumo de energía hasta la producción y seguridad alimentaria. Ahora todos hablamos en términos de sostenibilidad a futuro. En el ámbito de la energía, las ...
El cambio climático nos ha obligado a todos a replantearnos la manera en que vivimos. Desde la generación y consumo de energía hasta la producción y seguridad alimentaria. Ahora todos hablamos en términos de sostenibilidad a futuro. En el ámbito de la energía, las fuentes renovables ocupan un lugar central en nuestros esfuerzos por reducir las emisiones. En cuanto a la agricultura, tenemos que garantizar que la producción de alimentos sea sostenible, pero la respuesta no está en buscar la autosuficiencia. Esta política sólo fomentará el uso de subsidios que distorsionan el comercio y ejercen presión sobre los recursos, entre ellos el agua. Necesitamos reformas agrícolas para frenar y disminuir el uso de subsidios, no para fomentar más su uso.
El cambio climático también ha provocado un aumento de catástrofes naturales, y éstas son parte de los retos más difíciles a los que nos enfrentamos. Desde sequías hasta inundaciones y tormentas a escalas nunca antes vistas. En 2019 y 2020, Australia soportó desastrosos incendios forestales, descritos como una de las peores catástrofes en cien años. Esto provocó la pérdida de vidas humanas y animales a gran escala, de la cual seguimos recuperándonos. En los últimos tres años se han producido inundaciones masivas que han vuelto a causar pérdidas humanas y materiales. Estos acontecimientos están relacionados con el cambio climático y nuestro reto común es encontrar soluciones. Entre éstas, la ciencia y la innovación desempeñarán un papel fundamental. Sin embargo, esto no es todo. También tenemos que unirnos en instituciones multilaterales para ponernos de acuerdo sobre lo que podemos hacer colectivamente para reformar nuestra manera de producir y consumir.
Pero, más cerca de casa, también es necesario que analicemos lo que las comunidades indígenas pueden enseñarnos sobre cómo gestionamos y nos relacionamos con la tierra en la que vivimos. Durante miles de años, las comunidades indígenas en Australia han gestionado la tierra de forma sostenible. Utilizaban métodos tradicionales de quema controlada para reducir la cantidad de vegetación, incluidos los pastos, para asegurarse de que la carga de combustible se mantuviera al mínimo y que, en caso de incendio forestal, los daños fueran mínimos. Este antiguo y probado método de gestión de la tierra también daba lugar a la regeneración de plantas, algunas de las cuales sólo germinan cuando hay fuego.
Nuestras políticas exteriores, climáticas y económicas se beneficiarían enormemente de la inclusión e incorporación de los conocimientos de nuestras comunidades indígenas, pues tienen mucho que enseñarnos y nosotros mucho que aprender. Sólo cuando utilicemos un enfoque multidimensional que emplee todas las herramientas disponibles, podremos hacer frente al cambio climático con eficacia.
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*Embajador de Australia en México
