El Día Mundial de la Salud 2022: nuestro planeta, nuestra salud

El 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud. No ha habido fecha alguna en la historia reciente de la humanidad que haya sido más importante para todos como ésta. La pandemia de covid19 ha afectado prácticamente a todos los países del mundo. Las cifras diarias ...

El 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud. No ha habido fecha alguna en la historia reciente de la humanidad que haya sido más importante para todos como ésta. La pandemia de covid-19 ha afectado prácticamente a todos los países del mundo. Las cifras diarias de fallecidos, casos confirmados y nuevas variantes del virus, desafortunadamente se están convirtiendo en algo cotidiano, que hay quien llama “la nueva normalidad,” lo cual nos pone a todos en peligro de volvernos insensibles e indiferentes. Por lo tanto, es de vital importancia que continuemos las labores de colaboración y cooperación internacionales encaminadas a superar la pandemia.

 Debemos reconocer los muchos avances científicos que se alcanzaron durante los inicios del desarrollo de las vacunas, y los esfuerzos sostenidos de los expertos en salud y científicos. Al mismo tiempo, debemos hacer frente a las áreas que necesitan mejoras de fondo, tales como el acceso a vacunas a escala global, particularmente para los más vulnerables y desfavorecidos donde sea que se encuentren. Las cadenas globales de suministro están bajo presión, incluso en la producción y abasto de medicamentos vitales en todas las comunidades.

Es necesario seguir trabajando a nivel mundial, regional y local. Sólo con este enfoque sofisticado, y a varios niveles lograremos resultados. Mientras que el mundo se ha enfocado, como era de esperarse, en la pandemia de covid-19, también siguen existiendo otras enfermedades endémicas que causan muerte y devastación; ya sean brotes del mortal virus del ébola, dengue o sida. Estas enfermedades afectan a los más vulnerables, especialmente en las zonas rurales y remotas y, en muchos casos, en las comunidades indígenas. Por lo tanto, es importante recordar que hay otras batallas que también tendremos que librar.

Y hablando de batallas, debemos tener muy presente que la prestación de servicios de salud y la atención a las necesidades médicas de personas en zonas del mundo devastadas por la guerra es el mayor de todos los desafíos. La gente se enfrenta a peligros de toda índole, provenientes de todas direcciones: muerte, destrucción y devastación como resultado de la acción militar, así como la falta de acceso a alimentos, agua potable, medicamentos vitales y vacunas. Por lo tanto, es necesario que todas las organizaciones internacionales trabajen juntas para poner fin a estas crisis: no es responsabilidad únicamente de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Está claro que la ONU y su Consejo de Seguridad tienen un papel que desempeñar por el bien y los intereses de toda la humanidad.

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*Embajador de Australia en México

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