Combatir el cambio climático: una responsabilidad global compartida

Ningún país puede ser totalmente autosuficiente en la producción de alimentos.

La semana pasada vimos un renovado impulso, durante la COP 27 en Egipto, para elevar el nivel de ambición respecto a la lucha contra el cambio climático. ¿Fue suficiente? El gobierno australiano demostró su compromiso para actuar contra dicha lucha, basándose en acciones recientes como la legislación de nuestros objetivos de reducción de emisiones de 43% por debajo de los niveles de 2005 para 2030, y de cero netos para 2050. Esto incluye nuestro objetivo de 82% de energía renovable y el apoyo a la acción contra el cambio climático, especialmente para la región del Pacífico, nuestra vecina más cercana, donde el cambio climático es una amenaza real y existente.

Pero, más allá de esto, la invasión de Rusia a Ucrania y su impacto en los precios de la energía, así como en los insumos agrícolas en Australia y el mundo, es un recordatorio de la importancia de la transformación energética. La credibilidad de la política climática es clave para atraer inversiones, incluso en energías más baratas y nuevas industrias. Todos compartimos la responsabilidad de reducir las emisiones.

La acción contra el cambio climático también tiene que ver con ponernos a todos en un terreno sostenible en términos de la producción y la seguridad alimentaria. Hemos visto un aumento impactante del uso de subvenciones que distorsionan el comercio en la agricultura con el fin de promover la llamada autosuficiencia en la producción de alimentos. Ningún país puede ser totalmente autosuficiente en la producción de alimentos. Se necesitan reformas en la Organización Mundial del Comercio para limitar y reducir estas subvenciones que ejercen presión sobre los recursos como el agua, los insumos agrícolas como la urea, y el comercio mundial de cereales. Lo que se requiere es garantizar que las cadenas de suministro sean sólidas y que los mercados sigan siendo abiertos, transparentes y seguros. Las tan necesarias reformas comerciales se han estancado y el proteccionismo comercial ha aumentado. Esto es contrario a lo que hace falta. Los alimentos deben producirse de forma eficiente y sostenible y, para ello, es preciso implementar reformas y llevar a cabo acciones contra el cambio climático.

El actuar sobre el cambio climático también es necesario para proteger nuestro patrimonio cultural. La supervivencia de la fauna, flora y especies en peligro de extinción es clave para nuestra identidad y continua prosperidad. Todos los países tienen una cierta singularidad que proteger y compartir.

Ahora más que nunca debemos forjar un nuevo consenso que garantice nuestro futuro en términos de crecimiento económico mundial sostenible. Para que esto suceda debemos dar un nuevo impulso a la colaboración y la cooperación internacionales en cada uno de los foros a los que pertenezcamos.

Espero sus comentarios en downunder.mexico@dfat.gov.au o en Facebook y en Twitter como @AusEmbMex

Temas:

    X