República Sana, la propuesta de Sheinbaum

Hace unos días se presentó públicamente un primer apunte de lo que aparentemente será un plan de salud estructurado de la candidata del partido en el poder. El documento lleva por título República Sana, pretendiendo sembrar la idea de una estrategia nacional de salud. ...

Hace unos días se presentó públicamente un primer apunte de lo que aparentemente será un plan de salud estructurado de la candidata del partido en el poder. El documento lleva por título República Sana, pretendiendo sembrar la idea de una estrategia nacional de salud. No recuerdo un documento de esas características en la campaña de quien hoy preside el Ejecutivo federal, lo que me parece positivo. En un primer vistazo parece partir de un conocimiento detallado del funcionamiento de los órganos que gobiernan la salud, se respeta el papel de la Secretaría, se conserva el Consejo de Salubridad General con sus atribuciones y se hace mención de la coordinación de los Institutos Nacionales de Salud. Se le brinda relevancia a un primer instrumento electrónico que es la receta médica, y se manifiesta la intención de que Birmex se haga cargo de la compra consolidada de medicamentos, lo que, por cierto, plantea retos enormes para dicha institución, pero por lo menos ya no es la ONU.

El documento manifiesta una especial tendencia hacia la prevención de la enfermedad, lo que sin duda es la mejor estrategia, pero como siempre el problema estará en los “comos”, es decir en las maneras de articular la prevención. Ya vimos en esta administración el enorme trabajo que costó una acción simple, como el etiquetado de alimentos y bebidas, se avecinan muchos otros igualmente importantes cuando abordemos la prevención en serio.

Habla el texto también de la relevancia que se le deben dar a las vacunas, pero tampoco nos dice las maneras en las que se retomará el camino abandonado por el gobierno saliente en ese ámbito. México ha disminuido drásticamente los porcentajes de vacunación en los niños y niñas, hasta un extremo en el que es inminente un brote epidémico de sarampión que dejará secuelas de enfermedad y muerte entre nuestros infantes, por lo que rehabilitar el programa es urgente; lo que me interesa sobremanera es cómo lo va a hacer el próximo gobierno.

Tampoco menciona el texto la forma en la que piensan recuperar la catástrofe resultante de la desarticulación, primero, del seguro popular, y después, del Insabi, hechos conocidos que provocaron que 50 millones de mexicanas y mexicanos hoy, carezcan de servicios médicos según cifras del Coneval.

En suma, me parece un buen texto para una campaña, un listado de muy buenas intenciones que traduce un conocimiento del funcionamiento de los órganos sanitarios del Estado mexicano, pero me deja con muchas preguntas pendientes. Yo espero que el curso de la campaña, con la participación evidente del doctor Kershenobich, respetado médico en este país, nos aclare paulatinamente muchas de las dudas que surgen al revisar el texto. Sin duda contar con algo sensato en el ámbito sanitario nos permitirá a los médicos debatir acerca del mejor camino. Ya veremos todas las propuestas en salud.

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