Perspectiva de género en la SCJN
La Suprema Corte de Justicia mexicana cada día deja más constancia de ser un verdadero tribunal constitucional, a la altura de los tiempos modernos y del actual movimiento universal a favor de los derechos humanos. Presentó públicamente un documento que actualiza ...
La Suprema Corte de Justicia mexicana cada día deja más constancia de ser un verdadero tribunal constitucional, a la altura de los tiempos modernos y del actual movimiento universal a favor de los derechos humanos.
Presentó públicamente un documento que actualiza los protocolos para juzgar con perspectiva de género, afectando de esa manera positivamente a todos quienes ejercen la actividad jurisdiccional, quienes tendrán la obligación de tomar en cuenta los valores en defensa de las mujeres que, históricamente, han sido discriminadas por una sociedad machista.
La incorporación de una nueva ministra seguramente tenderá a fortalecer esos puntos de vista de los que carece el Ejecutivo federal, cuyo titular ni siquiera es capaz de pronunciar la palabra feminismo.
Algunos estados de la República inician hoy la despenalización del aborto, en virtud de la sentencia reciente que deja sin efectos la actitud ridícula de conducir a las mujeres a prisión por interrumpir un embarazo.
Como bien señalan los presentadores del texto de marras, las nuevas obligaciones de los jueces y magistrados serán una guía también en muchos otros ámbitos públicos y privados de la administración de justicia.
Resulta evidente que los abogados litigantes, por ejemplo, contarán con mayores elementos para la defensa legal de mujeres demandadas o acusadas de cometer algún ilícito. Por supuesto, existen mujeres delincuentes, pero es un hecho demostrado que, bajo muchas circunstancias, son cómplices, obligadas por varones abusivos que las conducen a dichas conductas.
Definitivamente contar con un tribunal que marque líneas claras en este sentido será motivo de avance en lo que muchos pretendemos sea una sociedad equilibrada y que tome en consideración a las mujeres en igualdad de circunstancias.
El efecto multiplicador cuando las decisiones se toman desde los máximos órganos juzgadores resulta muy valioso. El ámbito de la salud y de la atención sanitaria necesita urgentemente de un estímulo semejante, todavía ocurren numerosos obstáculos articulados por personal sanitario para que las mujeres puedan ejercer plenamente el derecho al aborto, por ejemplo; a pesar de que existen funcionarios bien informados e intencionados, lo que ocurre bajo la mesa es otra cosa.
Me constan multitud de casos de mujeres engañadas, mal informadas o a quienes se les provoca terror desde el consultorio médico con la finalidad de “convencerlas” para no interrumpir una gestación, o de hospitales públicos y privados que hoy, en la ciudad de México, le niegan la atención o la posibilidad de hospitalizarse a una mujer que no desea un embarazo.
Ése es ámbito del Poder Ejecutivo, que debería ver en la Corte Suprema un ejemplo a seguir y no continuar intentando obstaculizar su trabajo.
Urgen cambios significativos en la organización de los servicios médicos en todos los niveles, con mecanismos que garanticen la rendición de cuentas respecto de éste y otros temas relacionados derivados de los derechos sexuales y reproductivos.
No tengo esperanzas de que los políticos actuales puedan cambiar… Tendremos que cambiar de políticos.
