Médicos extranjeros en México

El anuncio se convirtió en una afrenta para los médicos mexicanos. Recientemente, el Ejecutivo federal anunció la contrata­ción de médicos provenientes de Cuba. El contrato se pactó durante una reciente visita de Estado bajo circunstancias desconocidas para la ...

-El anuncio se convirtió en una afrenta para los médicos mexicanos.

Recientemente, el Ejecutivo federal anunció la contrata­ción de médicos provenientes de Cuba. El contrato se pactó durante una reciente visita de Estado bajo circunstancias desconocidas para la población mexicana, y tampoco sa­bemos las condiciones ni las áreas en las que trabajarán dichos profesionales.

La justificación que mencionaron es la falta de personal médico en muchas unidades de salud en México, especial­mente en las ubicadas dentro de zonas de alta marginación o las que se encuentran en enormes áreas del país gober­nadas por la delincuencia organizada.

Por supuesto, la carencia de personal médico en muchas regiones es una realidad, pero lo que mencionaron los po­líticos como explicación resulta absurdo.

En la conferencia de prensa dijeron que los médicos no quieren trabajar en dichas unidades porque carecen de ser­vicios, como escuelas para sus hijos, lo cual también es cierto, pero evitaron, cuidadosamente, mencionar el factor principal, que son los salarios.

Resulta ridículo ofrecer pla­zas de trabajo en zonas remotas, apartadas de centros urbanos importantes sin un salario capaz de compensar esas circunstan­cias, de tal forma que el anuncio se convirtió en una afrenta para los médicos mexicanos.

Las instituciones de salud, desde hace muchos años, tienen congelados los incrementos sa­lariales para el personal médico, solamente otorgando incremen­tos en función de la inflación reportada por el Banco de México, lo que se traduce en una merma año con año del ingreso real para cada profesional de la salud.

Por supuesto, es de reconocerse el hecho de mencionar la importancia de los profesionales; en las administraciones previas se inauguraban con bombo y platillo unidades mé­dicas por todo el país y jamás se mencionaba que carecían de personal médico prácticamente en todas las especiali­dades por las razones que invoco.

El ingreso real, descontando impuestos de un médico con subespecialidad en las mejores instituciones de la Se­cretaría de Salud federal, oscila alrededor de los 13 mil pesos a la quincena, con lo cual, por supuesto, ninguna familia puede subsistir decorosamente respecto al nivel de estudios y académico que supone; amén del riesgo en términos profesionales que implica ser el responsable de la vida de miles de personas que son atendidas por cada profesional.

Todos y todas las doctoras estamos habituados a los tur­nos dobles y, a veces triples, para contar con un ingreso decoroso, además de ejercer libremente nuestra profesión; durante el entrenamiento de especialidad hacemos jorna­das extenuantes, resolviendo una buena parte de la carga de trabajo que suponen las obligaciones del Estado, con salarios muy por debajo de lo que mencioné.

Bajo el panorama descrito, a sabiendas de que nuestro entrenamiento es equiparable a los mejores países del orbe, afirmar simplemente “que no queremos ir porque no hay escuelas para los niños” es de una miopía, que raya en el ridículo.

Nadie quiere esas plazas por las malas condiciones de trabajo y pésimos salarios, ésos son los hechos contunden­tes, entonces, traer especialistas de otros países es ofensivo, a menos que les paguen lo mismo.

Nos urge a todos saber cuánto será el estipendio asigna­do a cada trabajador de la salud extranjero y, por supuesto, esperamos que sus datos curriculares avalen el ejercicio de las especialidades que ostentan.

Muchas preguntas y muchas dudas que siguen generan­do molestia con el gobierno actual.

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