Los fabricantes de refrescos manipulan a los comerciantes

En La Jornada de Oriente aparece una nota antier, dando cuenta de que en Puebla los embotelladores de CocaCola están distribuyendo información de forma masiva a los miembros de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes para que sus agremiados, propietarios de ...

En  La Jornada de Oriente aparece una nota antier, dando cuenta de que en Puebla los embotelladores de Coca-Cola están distribuyendo información de forma masiva a los miembros de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes para que sus agremiados, propietarios de pequeños negocios, cierren sus establecimientos durante cinco minutos por día en protesta por la iniciativa federal del incremento al impuesto de las bebidas malsanas.

El volante que reparten afirma que las afectaciones por el impuesto a las bebidas venenosas afectará negativamente a las tiendas de barrio, mismas que ya operan en condiciones adversas, pero por la epidemia de las tiendas asociadas a los refresqueros –las llamadas Oxxo–, que son realmente los que significan una competencia desleal para los pequeños comerciantes.

Está demostrado que la proliferación de esa cadena de tiendas ha provocado el cierre de miles de tienditas de barrio dejando a sus propietarios sin modus vivendi y son ellos los principales distribuidores de las bebidas tóxicas.

Es increíble que traten de manipular de forma tan burda y con argumentos que se caen solos; la afectación a los pequeños comerciantes es culpa de ellos mismos y, desde luego, tienen enorme responsabilidad en la crisis sanitaria que padecemos hoy por la carga de enfermedades como diabetes, hipertensión y todos los tumores malignos asociados al sobrepeso, que, por cierto, son muchos.

También sorprende que líderes de opinión respetables como Leonardo Curzio se pongan del lado de la industria con argumentos también pueriles, como que la obesidad es consecuencia de “actos de libertad personal”, en virtud de que nadie está obligando a las personas a consumir dichos alimentos y bebidas. Afirmó que es pueril porque basta darse cuenta de las opciones que tiene la población desfavorecida en términos de bebidas saludables, por un lado, y el análisis del fenómeno adictivo de los endulzantes empleados por los refresqueros. No hay duda, la industria tiene y ha tenido desde hace muchos años un papel fundamental en la epidemia de esas enfermedades, como está científicamente demostrado en amplísimos estudios publicados en las mejores revistas internacionales.

Además, insisto en invitar a todas y todos los involucrados en la atención de mujeres embarazadas para que les adviertan que de ninguna manera está bien consumir esas bebidas, deben estar expresamente prohibidas, especialmente en ese momento de la vida.

Debemos, como dije en un texto previo, cerrar filas con las autoridades sanitarias en México para proteger a la población del enorme daño provocado por esas bebidas, y en lo posible hacer todo lo que esté a nuestro alcance para denunciar y contrarrestar las casi criminales acciones de los productores de refrescos.

Temas:

    X