Las personas migrantes se asfixiaron en minutos
El consumo de oxígeno promedio de un adulto en reposo es de 250 ml por minuto
Las escenas que recientemente pudimos apreciar en video captadas por cámaras de seguridad, además de las tomadas por alguna persona que ingresó a la prisión en la que permanecían los migrantes que fallecieron en Ciudad Juárez nos permiten apreciar que se trataba de un salón rectangular, cerrado, de unos tres o cuatro metros de altitud y sin ventilación. No se ve ninguna ventana y, mucho menos, algún equipo de extracción de aire.
- Aparentemente, el diseño era para 60 personas (en función de la superficie del suelo), pero absolutamente nadie menciona que resulta por completo inadecuado y muy peligroso mantener dentro incluso mucho menos gente, por el tema del oxígeno. El consumo de oxígeno promedio de un adulto en reposo es de 250 ml por minuto, es decir, que en diez minutos necesita dos litros y medio, asumiendo que el porcentaje de oxígeno en la atmósfera es como de 20% eso significa que requiere de 12.5 litros de aire. Ahí había 60 personas, desconozco las medidas exactas del lugar, pero sólo con fines demostrativos propongo que si el cajón tiene una longitud de 20 metros por diez de ancho, con una altura de 4 metros, contiene un aproximado de 800 metros cúbicos.
El consumo entonces de una persona en reposo es de 0.0125 metros cúbicos en diez minutos, es decir, 1.8 metros cúbicos por hora, multiplicado por 60 personas resultan 108 metros cúbicos necesarios cada hora, equivalente a 2,592 metros cúbicos en un día. Obviamente, las pequeñas filtraciones de aire provocadas al abrir o cerrar la puerta es lo que permitía que no fallecieran, pero por supuesto no resultaría extraño que muchos presenten trastornos de conducta leves o severos, además de episodios de dolor de cabeza, fatiga y mareos. En esas condiciones, prender fuego a cualquier material, sin circulación de aire, consume el oxígeno total del galerón en muy pocos minutos y fue exactamente eso lo que sucedió.
Todo el aparato gubernamental encargado de estas prisiones es, por supuesto, responsable con diversos grados de importancia, pero ¿quién diseñó esos espacios?, ¿quién los operaba?, ¿quién los mantenía? Son, por supuesto, muchas preguntas adicionales a las que se está haciendo la policía y, desde luego, urge que asuman su responsabilidad los más altos mandos del famoso instituto. Para que algo así suceda es necesario que todos los encargados de diseñar las políticas, articularlas y llevarlas a cabo abandonen por completo su trabajo. Simplemente, el asunto permanecía por completo ignorado. Claro que en cualquier país civilizado el secretario de Estado, cabeza de la organización, hubiera ya colocado su renuncia en la mesa, seguido de toda la cadena de mando, pero acá, en estos lugares bananeros, con una frase son capaces de salir del paso.
- En ese panorama, parece francamente absurdo que la policía pretenda consignar frente a un juez al preso que inició el fuego. Además de ser una víctima del sistema, estaba medio asfixiado y resulta imposible echarle la culpa. Ésta es la 4T. Lamentable gobierno que ya puso a un brillante intelectual a cargo del tema, el padre Solalinde, que no rebuzna porque desconoce la tonada.
