La cancelación del oponente

Se deben ponderar todos los puntos de vista.

Uno de los hechos más impresionantes de haber atestiguado en México la administración federal que está terminando, es la voluntad del jefe del Estado para aniquilar cualquier punto de vista que no coincida con el suyo. Por supuesto no ha podido conseguirlo, pero lo seguirá intentando hasta el último aliento de su gobierno, utilizando todos los medios, autorizados o no por la ley; eso no parece importarle ni tampoco personalizar esas guerras, aunque se trate de un abuso.

  •  

Ver a un Presidente de la República enfrascado en una batalla para quitarle a una viuda su pensión, por las razones que sean, no sólo parece absurdo y fuera de lugar (el jefe del Estado mexicano debería ocupar su tiempo para resolver problemas de Estado) sino refleja un tremendo abuso por la inmensa asimetría en el poder que representa cada personaje.

Me resulta por completo inadmisible que México contemple inerme a un presidente cometer esos actos de abuso, que además son muy frecuentes en contra de personas específicas, pero lo que más me sorprende es que un enorme grupo de sus seguidores, justifiquen esa conducta diciendo que seguramente la señora se robó ese dinero. El Presidente no está para dirimir juicios relativos a disputas personales y mucho menos para decidir quitar u otorgar pensiones; el Estado mexicano tiene muchas instituciones que se deben encargar de forma profesional de dirimir esas diferencias y, en todo caso, el titular del Ejecutivo está para exigirles cumplir con su labor, pero nunca para decidir el destino de cada caso. No quiero especular acerca de las razones que pueda tener el titular del Ejecutivo para cometer esos actos de abuso, simplemente señalar lo absurdo e inadecuado de tolerar esas cosas.

  •  

Al margen de los asuntos específicos, lo que más me altera es el argumento subyacente a las erráticas conductas del personaje, y es que finalmente no puede aceptar que existen puntos de vista diferentes al suyo y que podrían tener algo de razón. La aceptación de las diferencias en pensamiento es una de las actitudes más democráticas que existen, en los países escandinavos, por ejemplo, los sistemas de gobierno parlamentarios parten de que nunca podrá predominar un pensamiento único, el gobierno para funcionar debe contemplar y ponderar cabalmente todos los puntos de vista para resolver los problemas del Estado.

  •  

En este gobierno, en México, sólo se tomaron en cuenta los puntos de vista que señala el Presidente y se desecha cualquier otro, y frente al menor asomo de crítica o solicitud de rendición de cuentas se le aplican insultos, descalificaciones y agresiones a quien se atrevió a levantar la voz. Así ha sido hasta hoy. En materia de salud, por ejemplo, hay muchas personas que hemos aportado cosas valiosas en diversos momentos de la historia reciente, pero, como no aplaudimos incondicionalmente, nuestros puntos de vista no son escuchados en ningún lado. El Presidente se defiende de este argumento diciendo que hay libertad de expresión, faltaba más, pero de ahí a que se tome en cuenta mi punto de vista, eso nunca jamás sucederá. Lamentable ejercicio del poder. Ya nos urge que se termine este lamentable gobierno.

Temas:

    X